sábado, 31 de mayo de 2008

CORTE A UN DERECHO CIUDADANO.

Una vez más, los habitantes del Gran Buenos Aires y de la Capital Federal sufrimos esta semana un sin número de cortes de avenidas, calles y rutas. Una metodolgía de protesta extendida hoy en día, y se cree que es la más efectiva. Po eso, para cualquier tipo de protesta, no se duda en cortar una avenida con gran cuadal de automóviles para generar un caos vehicular en la zona y llamar la atención de gobernantes.


Alumnos de escuelas porteñas utilizaron este tipo de medidas o manifestaciones para protestar contra la falta de calefacción en los colegios. Jóvenes del Comercial 19, cortaron la avenida Rivadavia en su intersección con la avenida Acoyte, centro nuerálgico de Caballito, lo que
produjo exasperación de vecinos y automovilistas. La gente no sabía por donde pasaban los colectivos y los choferes de taxis y autos particulares no sabían como evadir la zona devenida en un caos de confusión e impaciencia. Un señor de unos 60 años que caminaba por al lado de la zona de protesta, donde los estudiantes secundarios hacían sonar bombos y se tapaban con largas frazadas para impedir que el penetrante frío les cale los huesos, decía con gestos de odio y rencor: "¡Estos no son estudiantes, son una manga de vagos que no quieren tener clases, en nuestra época nos moríamos a frío en el colegio y te la tenías que bancar!".


Como esta, hubo varias protestas de alumnos, que indignados por no tener condiciones mínimas de infraestructura, salieron a la calle a mostrar su problema a la sociedad. Los chicos del Normal 9 cortaron la avenida San juan al 2900, los del Normal 8 se congregaron en La rioja al 1042, los del Liceo 1 en Santa Fe al 2778, entre otras tantas manifestaciones.


(Párrafo al margen: Hay 400 colegios con problemas edilicios en la ciudad de Buenos Aires, en vez de decir que esto no se solucionará hasta el año que viene, como dijo Mauricio, que es Macri, podrían tomar cartas en el asunto ya, para al menos, brindar las condiciones mínimas y elementales para que pueda mejorar la educación. Disculpen el centralismo de mi nota, soy consciente de que en el resto del país hay muchísimos otros casos de escuelas destruidas y que no cuentan con el más básico instrumental para poder trabajar con normalidad, pero los datos de la capital son los que tengo más a mano, y debo que ser consciente de mis limitaciones.)


Estudiantes universitarios también se manifestaron cortando el tránsito en la avenida Lugones por el cierre del CBC de Merlo. Además de bloquear la circulación de automóviles, agrupaciones de izquierda y la FUBA, tomaron de forma violenta el rectorado de la calle Viamonte en plena Capital Federal.


De más esta nombrar los cientos de cortes temporarios o parciales de rutas de todo el país por el inagotable conflicto entre el gobierno y las entidades agrarias por el tema de la retenciones móviles.


Todas estas protestas (entendibles), y las muchas que omito por razones obvias de que se hace incalculable la cantidad de manifestaciones que hay en todo el país a diario, alertan sobre dos cosas principalmente.


Por un lado, encienden la luz de alerta sobre la situación caótica y de efervescencia que se vive en la sociedad por los discursos separatistas, violentos, radicales, autoritarios y provocadores que lanzan los principales referentes políticos del gobierno. Ante esto, sólo voy a citar a la jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, que lanzó una de las más pertinentes declaraciones que pude escuchar: "No hay que tener miedo, no hay que responder a la provocación y hay que prácticar el derecho a resistir a la opresión".


El otro asunto que entraña estas manifestaciones civiles es la escasa creatividad de los actores para demostrar su descontento, resignación o malestar con cualquiera de los temas que toqué anteriormente. Cortar rutas es un delito, y viola una regla elemental de convivencia que es la libre circulación de las personas. Esto también es un derecho que tenemos todos los ciudadanos y no debe verse afectado por nuestros propios pares que intentan hacer visible sus problemáticas. Desde piquieteros hasta alumnos secundarios o universitarios, deberían aplicar otro tipo de medidas para llamar la atención de los que gobiernan el país y desatienden problemas básicos como los ya mencionados de problemas edilicios en las escuelas. Cortando rutas o avenidas, sólo se afecta a la gente común que se ve perjudicada psicologica y económicamente por estas interrupciones en el tránsito. El incumplimiento de horario es penado severamente en el sistema capitalista, por lo que los trabajadores además de sufrir el agotamiento mental de largos embotellamientos de autos, sufren el descuento en su salario por eventuales llegadas tarde.


Es hora de activar el imaginario general para crear ideas de protestas que no afecten a los ciudadanos medios, y sí golpeen los intereses de los gobernantes, los principales culpables de estos inconvenientes.


Para ver que hay otras formas de manifestarse ante el Estado, fíjense como protestaron los pescadores españoles por la suba del precio del petróleo: Entre 7 mil y 9 mil trabajadores de la pesca, reclamaron al gobierno español medidas de choque para compensar la suba del precio del gasoil. ¿Saben como lo hicieron? Regalaron 20 toneladas de pescados fresco en Madrid.


No digo que acá se lleve a cabo un protesta así, son dos continentes y paises con realidades diferentes y problemas de distinta índole. Pero el ejemplo sirve para darse cuenta de que cortando rutas sólo se logra el malestar de gente que quizá no tiene nada que ver con el problema, e indefectiblemente, al sufrir los trastornos que se generan con ese tipo de manifestaciones, toman una postura opuesta y no adhieren a los pedidos entendibles y muchas veces razonables que hay en ellas.


Los argentinos ya demostramos que podemos ser creativos en muchos aspectos (y muy estrechos en otros), este es otro de ellos en los que tenemos que mostrar nuestra inteligencia para proponer caminos alternativos a los cortes de rutas y calles, que sólo afectan a los simples trabajadores que poco tienen que ver en el asunto. Para ello, además de creatividad, debe haber tolerancia y respeto por el otro.

jueves, 22 de mayo de 2008

La pobreza: mucho más que un número.

La pobreza es un flagelo que se cobra miles de muertes cada año en nuestro país. Mientras muchos disfrutan la vida, hay otros tantos que la padecen. Esto no es nuevo. Antes se los llamaba esclavos, ahora son pobres. Antes se los sometía, ahora se los excluye. El hambre lo padecieron siempre, este es el peor enemigo de muchos seres humanos aunque resulte difícil de creer.

Parece mentira que haya gente que no tiene para comer estando en el Siglo XXI, el siglo de los avances de la tecnología y la ciencia. Pero esto pasa, y en nuestro país, que tiene un crecimiento sostenido desde hace casi 7 años, y acumula de forma creciente reservas en el Banco Central, cada vez resulta más incomprensible como puede haber tantas personas que no satisfagan una necesidad y un derecho como el de alimentarse.

La presidenta Cristina Fernández se enorgulleció se presentar las nuevas cifras de pobreza, indigencia y desocupación elaboradas por el poco creible INDEK. El porcentaje de gente que no llega a comprar la cabasta básica de alimentos (que es difícil de conseguir, ya que los precios de los productos que la conforman muchas veces no son los reales), es del 20.6%, según el intervenido instituto de estadísticas de nuestro país.

Al parecer, la pobreza disminuyó con respecto al primer semestre del 2007, donde el porcentaje de pobres era del 23,4%.

Estos datos, publicados fuera de agenda (es decir que no estaban previstos según cronograma del INDEK), salieron a respaldar a la presidenta, ante las críticas de la Iglesia, y los estudios de consultoras privadas, que afirman que el porcentaje de pobres es mayor.

El titular de la Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto, en base a un estudio de la Universidad Católica dijo el martes, que tiene "la percepción de que está aumentando la pobreza", y agregó que la gente que pide comida en hogares, se esta multiplicando.

Este cruce por un simple número que indica de forma fría y poco convincente la cantidad de pobres, resulta ridículo. Los pobres están, son muchos y necesitan ayuda. Tendrían que discutir las formas para acabar con esta problematica que atraviesa al país de punta a punta y que se acentúo durante la década del 90.

No se pueden seguir mostrando mejoras en los números de forma demagógica, cuando la pobreza está pidiendo a gritos que lleguen soluciones sistémicas para cambiar este modelo de fabricación de pobres. La exclusión a la que son sometidos es tan cruel que hasta se pretende acultarla con estos números infames que no aportan nada.

De repente se producen estallidos como los que escuchamos esta semana sobre el asesinato de Milagros Belizan. Esta nena de dos años que fue brutalmente asesinada en la localidad de Almirante Brown. Este tremendo crimen fue resultado de la pobreza. Los dos niños menores de 10 años que la asesinaron vivían en condiciones desesperantes, en una pequeña casilla de chapas y cartón, amontonados con sus otros hermanos.


La casilla donde vivía Milagros: el dolor no tiene reparos.

La madre, viuda y sin una fuente de ingresos acpeptable, era alcoholica y drogadicta. Maltrataba a sus hijos en plena calle a la vista de todos. Esa violencia a la que estaban expuestas estas dos criaturas moldeó sus perfiles psicológicos y formó a estos dos prematuros asesinos a los que va a ser difícil reinsertar en la sociedad.

El informe psiquiátrico que se les realizó, aseguró que comprendían lo que hacían, cuando golpeaban y ahorcaban a su pequeña vecina Milagros.

Esto es lo que genera la pobreza, pequeños sin futuro, asesinatos incomprensibles, perdidas irreparables, familias desmembradas, violencia, dolor, resentimiento, odio, entre otras tantas cosas. Como se ve, la pobreza es mucho más que un simple dato, y por más que baje o suba el número, hay que solucionar este flagelo lo antes posible.

Quizá haya menos pobres, pero con casos como este de Milagros, se ve que el trabajo no está concluido ni mucho menos. Este crimen es una abofetada a la realidad, a la que le pide cambios; cambios que no se tienen que hacer esperar. Mientras más tiempo pasa, peor es. Es hoy el momento de empezar a aplicar políticas consernientes a terminar con esta desigualdad y exclusión. Sobre esto hay que discutir y debatir; para fomentar medidas que acaben con el círculo vicioso de la pobreza, no sobre números poco creibles y vacios que sólo sirven de propaganda para los políticos de turno.

viernes, 9 de mayo de 2008

LA HISTORIA SIN FIN

Otra vez cortes de ruta, lock-out, piquete o como quiera llamárselo. El gobierno y las entidades rurales no se ponen de acuerdo y siguen lanzando declaraciones cruzadas, pero de ambos lados dicen que están abiertos al dialogo o a una negociación. Entonces, ¿Qué están esperando?

Está vez, desde el interior del país, aclaran que no habrá desabastecimiento, pero pararán todos los camiones que contengan cargas con granos, por 8 días. De este modo no se exporta, y por lo tanto, el gobierno pierde ingresos, al igual que los productores. Cómo dijo Bussi, de la Federación Agraria, con esta disputa "todos perdemos".

Más de doscientas manifestaciones se produjeron el día de hoy. La más importante fue en el Chaco, donde se congregaron los líderes de las entidades en disputa con el gobierno.

Al parecer, el martes pasado, día en el cual iban a discutirse las tan conflictivas retenciones móviles, el jefe de gabinete, Alberto Fernández, le habría dicho a los dirigentes rurales (alrededor de 12 ruralistas habían concurrido a la reunión en la Casa Rosada) que las retenciones están mal, y que había que modificarlas. Esto sería un reconocimiento honesto que el gobienro no está dispuesto a dar, y menos que se de a conocer a la opinión pública, que cada día se aleja más de Cristina Fernández. El problema fue que el jefe de gabinete luego de los dichos de los dirigentes rurales, salió a desmentirlos, negando la posibilidad de dar marcha atrás con las retenciones móviles.

Luego, Bussi dijo: "Nosotros no faltamos a la verdad. Evidentemente el jefe de Gabinete tiene una voluntad, pero choca contra una voluntad distinta en lo más íntimo del Gobierno".

¿A quién le creemos? A los 12 dirigentes que dicen que Alberto Fernández cambió su postura luego de la reunión por una supuesta presión de la Presidenta o del Presidente (del PJ), o al jefe de gabinete que dijo no saber en que reunión habían estado los dirigentes rurales, haciendo referencia a que habían malinterpretado sus dichos. Lo dejo todo a criterio del lector. No es mi intención volcarme hacia un lado u otro de la balanza, la verdad estoy cansado de tanta pelea y confrontación entre compatriotas que deberían purgar, unidos, por un futuro mejor para el país.

La crisis continúa, y cuando parecia que todo iba a resolverse, de nuevo aparecieron las agresiones y consignas bélicosas. "Tengo aguante", dijo la presidenta, "Están todos locos y son demasiado individualistas", expresó Alberto Fernández aludiendo a los dirigentes del campo. El eufórico dirigente de la Federación Agraria entrerriana, "diente" De Angeli, enfatizó: "Han molestado al gigante del campo", y agregó que no van a dejar "enfriarse", y que los productores empezaron a "endurecerse". (al margen: peligra el asado del domingo).

Usted se preguntará que opina al respecto el flamante ministro de economía, Carlos Fernández. Nada. O por lo menos en ningún lado salió a dar su parecer en un tema que lo involucra de pies a cabeza. Ausencia que alimenta las suspicacias que de que el verdadero ministro de economía, es el presidente del PJ, Néstor Kirchner, y que Carlos Fernández es sólo una figurita altamente manipulable.

Este es el contexto de la argentina actual en lo referente al conflicto agropecuario, no muy dispar de lo que era hace dos meses, lo que muestra los escasos avances en el tema. Avances que me temo, no se producirán, si no cambian la filosofía y la forma de negociar. Hay un temor constante por quedar como los derrotados, que lleva a endurecer y cegar las posturas de uno y otro sector en disputa. El temible ojo de la opinión pública hace que se radicalicen las disparidades y se niegue el reconocimiento del otro y sus necesidades.

Hasta que no se vea el conflicto como algo que perjudica a todos y no como una confrontación en la que algún bando va a salir derrotado, ningún actor en disputa va a flexibilizarse y esta problemática va a seguir abriendo grietas en un sociedad que peligrosamente, en vez de solidificar sus vínculos, se va a dividir aún más.

sábado, 26 de abril de 2008

OTRO FERNÁNDEZ PARA REAFIRMAR EL MODELO K.

Un nuevo Fernández asume en el gabinete de Cristina para reafirmar el modelo político-ecónomico que están llevando a cabo desde hace 5 años los Kirchner.

Martín Lousteau, que apenas estuvo 137 días al frente del ministerio de Economía, tuvo el atrevimiento de cuestionar el modelo K, y plantear un "enfriamiento" de la economía. Este discurso alejado de lo que pretende el ex presidente Néstor Kirchner, le costó el puesto, y debió renunciar. Esto es mala palabra y va en contra de las ideas de alentar el consumo que tienen los que manejan la economía del país, y como ya han demostrado con el tema de la inflación, no permiten ni toleran voces disidentes.


En su lugar asumió Carlos Fernández, alguien que a primera vista, parece no va a desafiar el modelo K y va a seguir al pie de la letra de las indicaciones del presidente (del PJ; recordemos que Néstor Kirchner va a ser proclamado presidente del Partido Justicialista, y va a llevar a cabo la "reorganización" de este híbrido partido político donde conviven un gran conglomerado de ideas).

La crisis con el campo parece que va a seguir, el discurso que pronunció el presidente (del PJ), en Ezeiza, hace pensar que las intenciones del gobierno, pese a la salida de Lousteau (el que anunció las reteciones móviles, causantes principales de este conflicto), es de seguir adelante con las medidas propuestas y no ceder más de lo que se consedió (sólo algunos "compensaciones para los pequeños productores")


La ratificación de Guillermo Moreno como Secretario de Comercio, no hace más que afimar lo antes expuesto. El cuestionado funcionario, que mantenía un indisimulable disputa con el ahora ex ministro de Economía, va a seguir manejando el timón de las negociaciones. Teniendo en cuenta las denuncias en contra de Moreno por aprietes y amenazas, no es un dato alentador que siga al mando de las reuniones con los dirigentes rurales.

Las Asociaciones del campo siguen dando señales de acercamiento, al igual que la presidenta, que se pronunció con un tono más conciliador durante sus últimas presentaciones públicas. Pero los discursos de Kirchner acrecientan las diferencias y dividen más las aguas.

Es realmente llamativo como se diferencia el discurso de Néstor con el de Cristina (en los últimos días); no logro comprender que fines tiene el matrimonio con estos discursos disímiles y hasta contradictorios .

La Presidente pidió en uno de sus discursos en Plaza de Mayo "no desunir a los argentinos que quieren estar unidos, trabajando y solidarios".

Por otra parte, aparece el presidente (del PJ), y lanza un ataque enfático a las agrupaciones del campo, y continúa con esa postura soberbia de negar la otredad, y creer que su construcción de la realidad es la única. "El pueblo tiene que reaccionar", se le escuchó decir a Néstor Kirchner, y continuando con sus ideas de polarizar a la sociedad y acrecentar las diferencias entre los sectores sociales divididos por esta disputa con el campo, amenazó: "Tengo que estar en el frente de batalla, para defender a la Presidenta y a todos los argentinos".

¿Batalla?, ¿Qué batalla?, ¿Esa es la intención del presidente (del PJ)? No creo que haya una batalla; si hay intenciones de imponer lecturas divergentes del conflicto, pero esto está lejos de ser una batalla.

Creo que ésta no es la forma de llegar a un acuerdo. Con discursos totalitarios como los de Kirchner sólo se generan resentimientos, odios y rencores que no ayudan a mejorar al país.

Para mostrar otra de las disonancias entre los discursos de la presidenta y del presidente (del Pj), hay que analizar el tema de las consignas del pasado negro del país. Mientras la presidenta insta a no volver a ellas, el presidente (del PJ), asocia a las protestas rurales con los golpes militares que impusieron gobiernos de facto en 1955 y en el 1966.

Es una gran incógnita el futuro de las góndolas de los supermercados; por un lado el gobierno acerca posiciones, y por le otro las aleja bruscamente. Habrá que ver como planea hacerle frente a las negociaciones el nuevo ministro de Economía, que en su jura de ayer, sólo lanzó un tímido "Quédense tranquilos. Voy a hacer todo para que todo salga bien", para aquietar las aguas de los agitados días que se viven en el país. Vamos a ver en que bando se ubica Carlos Fernández, si del lado de los Moreno y los Néstor Kirchner, como indican la mayoría de los medios, o del lado del diálogo y la conciliación.

Por el bien del país, y para que no haya ninguna "batalla" como dice el presidente (del PJ), espero que el nuevo ministro se encolumne detrás de los que pretenden un país sin divisiones, que pregone por el bienestar general.

martes, 15 de abril de 2008

PARA SENTIRNOS DEL PRIMER MUNDO

Hace menos de un mes quedó aprobada la "estructura financiera" del proyecto para la construcción de un tren bala en el país. Esto viene desde el 2006, pero recien ahora se dio este importante paso.
Este velocísimo ferrocarril será el primero en latinoamérica, y constará unos 12 mil millones de pesos. En las obras estarán involucradas dos empresas francesas, y el primer tramo se inaugurará en el 2011, antes de que termine su mandato Cristina Fernández de Kirchner.
El gobierno va a endeudarse por 3900 millones de pesos por un crédito que pedirá a un banco francés, al que le otorgará a cambio bonos del Tesoro Nacional a 30 años ( es decir, que tiene 30 años de plazo para devolver el prestamo que realizará la institucion gala para construir el tren bala).

El tren unirá la Capital Federal con la ciudad de Rosario y tendrá como destino final Córdoba Capital. Con esta megaobra, nuestro país se pondrá a la altura de los paises del denominado "primer mundo".

El optimista proyecto generó bastantes reacciones de la oposión. Es difícil de entender como se gasta tanto dinero y el país se sigue endeudando con los problemas diarios que tiene la gente para viajar a sus trabajos u otras ocupaciones.

Las líneas de trenes comunes están en estado lamentable en algunos casos, y el gobierno destina mensualmente alrededor de 320 millones en conceptos de subsidios para las empresas privadas que están a cargo del "transporte público" .

Hay que tener en cuenta la suba en las tarifas que se realizó a principios de este año. Supuestamente le ayudaría a ahorrar casi 600 millones de pesos mensuales al gobierno ya que no tendría que subsidiar tanto a las empresas del sector, que con el aumento de ingresos por la suba de tarifas podría solventar mejor sus gastos y realizar inversiones, sobre todo en obras de infraestructura.

Pero como era de esperarse, esto aún no ocurrió, sólo se han incorporado algunas nuevas formaciones, pero los problemas estructurales siguen siendo los mismos.

Basta entrar a ver el blog que hicieron los pasajeros de la empresa TBA ("TBA ME MATA" se llama) para ver los problemas básicos y esenciales (que requieren una inmediata solución), que siguen ocurriendo, mientras el gobierno planea gastar un fortuna en un proyecto innecesario, que está lejos de ser inprescindible y que de ningua manera debería ser prioritario, como lo está siendo.

Por citar sólo un caso, en la estación de trenes de Campana no hay luz, y los alambrados dejan mucho que desear. Esto genera que la delincuencia sea moneda corriente en ese lugar donde se deberían realizar obras con carácter de urgencia.

Como el caso recien mencionado hay otros tantos que no pueden dejar de analizarse y solucionarse.

¿Por qué no empezarán por lo más chico y necesario, y que repercute en la vida de millones de personas que sufren diariamente el transporte público, en vez de ocupar tiempo y dinero en proyectos de importancia secundaria?

La gente viaja como ganado en trenes y colectivos y el gobierno se preocupa por un tren que se pondrán tomar unas pocas personas por las elevadas tarifas que tendrá. Pero claro, con esto el gobierno entra en la historia.

La autoglorificación personal y la vanidad que mueve a los políticos argentinos explica que pasen cosas como éstas en en nuestro país, el país de las desigualdades.

viernes, 4 de abril de 2008

TREGUA: MOMENTO PARA LA REFLEXIÓN

El campo decretó una tregua de 30 días en el conflicto que mantiene desde el 11 de marzo con el gobierno por la suba en las retenciones a las exportaciones de productos agrícolas.

Como bien lo indica la definición de la palabra, tregua sólo es una suspención temporal del conflicto. En este caso, los enfrentamientos entre la Federación Agraria, Coninagro, la Sociedad Rural y las Confederaciones Agrarias, con el gobierno de Cristina Fernánez, que provocaban numerosos cortes de rutas en el interior del país, se enfriaron por un mes.

Ahora llegó la hora de las negociaciones y el tira y afloje entre los bandos en disputa. Según dicen, las confrontaciones fuertes y mediáticas de los últimos días van a dar paso a debates más técnicos del tema.

¿Por que no se hizo esto antes, y se provocó todo este caos social, donde diversos sectores confrontaron duramente transportando nuestra memoria a momentos del pasado donde nadie quiere volver?
La atomización social que produjo el agresivo discurso oficialista, generó duros choques con consignas setentistas que no favorecen en ningún aspecto a la nación.

El gobierno, con el afán de ampliar las arcas del Banco Central, tomó esta medida de aplicar retenciones móviles sin antes negociar o consultar a las entidades del campo. Acrecentar las reservas económicas es algo primordial para el gobierno, por que pretende estar resguardado ante una eventual crisis financiera internacional, que ya esta empezando a sacudir a los mercados. Por eso toma este tipo de medidas fiscales para elevar las ganacias del Estado.

No estoy diciendo que ésto este mal, pero al menos deberían consultar y analizar los posibles conflictos que puede generar una medida de este tipo.
Los costos de este grave error de cálculo no parecen pocos; el desgaste de la imagen de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner no fue menor.
La continua exposición mediática y los sucesivos discursos generaron crispaciones y malestar en muchos argentinos. El enorme despliegue del aparato peronista en la Plaza de Mayo, no fue bien visto. Pareció una innecesaria muestra de poder, en medio de una situación tensa que pedía otra cosa, algo más acorde a las necesidades, como puede ser una conferencia de prensa, pero claro, eso no existe en el diccionario del kirchnerismo. No hacía falta gastar todo el dinero que se habrá gastado para movilizar a toda esa gente y en hacer toda esa publicidad para que la presidenta dijera unas pocas palabras que no agregaron ni quitaron nada al discurso que venía manteniendo.

Además, la figura de D'Elia no hizo más que perjudicar la imagen del gobierno, que no hizo nada para mostrarse alejado de este eufórico dirigente piquetero. Sino todo lo contrario; como muestra de agradecimiento por "barrer" la Plaza de Mayo de manifestantes opuestos a la postura del gobierno en este conflicto, D'Elia estuvo en todos los actos y presentaciones que hizo la presidenta durante estos agitados días.

Por otra parte, se vieron fisuras en el kirchnerismo con las voces disidentes de gobernadores como Schiaretti (Córdoba), Oscar jorge (La Pampa) y Das Neves (Chubut), antes aliados incondicionales del gobierno. Estos mantuvieron distancia de las medidas anunciadas por el Palacio de Hacienda y no quisieron quedar pegados ante la mirada de la opinión pública.

Con todas estas consecuencias, resulta difícil entender como el gobierno no tomo los recaudos necesarios antes de anunciar la suba a las retenciones. Ahora parece que va a dar marcha atrás con la medida que causó las fervorosas protestas en el interior que pusieron en jaque al abastecimiento de alimentos en todo el país.

Alberto Fernández ya anunció algunas modificaciones que favorecerán a los pequeños productores, que representan el 80% del total, pero tan sólo producen el 20% de los productos agrícolas que se consumen y se venden al exterior.

Ahora habrá que ver como se producen las negociaciones restantes. La soja es el punto que genera la discordia y sobre lo que tendrán que debatir, si se sigue adelante con las retenciones móviles o no.
Espero que se reflexione sobre todo lo acontecido y que puedan llegar a un acuerdo, a donde deberían haber arribado antes de todos este caos que separo y dejó sin carne y otros productos a la sociedad, y que con menos de 4 meses de gestión, desdibujo y perjudicó la figura de la presidenta.

jueves, 27 de marzo de 2008

EL DIÁLOGO NO ES SINÓNIMO DE DEBILIDAD

El martes a la noche miles de personas salieron a la calle para manifestarse en contra del gobierno. La gota que revalsó el vaso de la paciencia de la gente fue el agresivo discurso de la presidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner. La permanente negación del gobierno a dialogar con las entidades rurales en este conflicto que parece no tener fin, generó la crispación de los vecinos de varias zonas de la Capital Federal y del conurbano bonaerense, que salieron, cacerolas en mano, a repudiar la gestión de Cristina.
"Este es el piquete de la abundancia", "no me voy a someter a ninguna extorsión", fueron algunas de la declaraciones de la presidenta que expusieron como no lo había hecho antes, la impronta del régimen kirchnerista. Diálogo es sinónimo de pérdida de poder, por lo que se mantiene la intransigencia por parte de los funcionarios K. Lousteau, Anibal y Alberto Fernández, son los que siguen al pie de la letra esta forma de arreglar los problemas; a los dialoguistas se los aparta y mantiene en silencio.

Desde el campo tampoco dieron alguna señal de buena voluntad para acercar posiciones, y mantuvieron los cortes en las rutas del interior, lo que afecta el abastecimiento de productos agropecuarios en todo el país. Las entidades en pie de guerra, se vieron fortalecidas por el espaldarazo que le dieron las manifestaciones llevadas a cabo en la Capital, por lo que se mantienen con su postura de hacer paro por tiempo indeterminado hasta que se elimine la medida conflictiva de las retenciones móviles.
Ambas posturas firmes y negadas al diálogo constructivo, radicalizan las posiciones y se producen emfrentamientos y movimientos con consignas setentistas como los que tuvieron lugar en la Plaza de Mayo y en el Obelisco, el pasado martes por la noche.
Usted se preguntará que tendrá que ver esa foto con el patético encontronazo de fuerzas oficilistas y los manifestantes "procampo". Desde la camioneta que tenía esa credencial que la identificaba con el Poder Ejecutivo, bajaron las banderas las grupaciones piqueteras que agredieron y echaron de la Plaza de Mayo a las personas que repudiaban la gestión de Cristina.
Las fotos las saqué yo, a mi nadie me lo contó, vi con mis propios ojos como los piqueteros oficialistas, que actúan como fuerza de choque del gobierno y con permisividad policial, atacaron a los manifestantes y se adueñaron de
la Plaza cerca de la medianoche.
Encabezados por D'Elia (Federación de Tierra y Vivienda), Emilio Pérsico (Movimiento Evita), Edgardo Depetri (Frente Transversal Nacional y Popular) y otros líderes piqueteros, unas 500 personas arremetieron contra los manifestantes ocasionando serios incidentes que dejaron varios heridos. Con golpes de puños y palos desalojaron la pacífica manifestación de la gente de clase media y media-alta que se opone a la retenciones.

Niños y gente mayor habían copado la Plaza desde las 8 de la noche hasta que llegó la patota de piqueteros. Gritando consignas como "oligarcas", "golpistas", "gorilas", "la plaza es nuestra", las fuerzas de choque del gobierno entraron en la Plaza barriendo las cacerolas que se cruzaban en su camino.

Desde el sector procampo intentaron permanecer en la Plaza y en medio de insultos hacia al presidenta y hacia los piqueteros, a los que tildaban de "vagos", y "asalariados del gobierno", tuvieron que retirarse hacia el obelisco ante la embestida violenta de D'Elia y compania.

La policía tenía orden de no actuar, por lo que permaneció en la calle Perú sin moverse, a metros del lugar donde se enfrentaban cara a cara los dos bandos.

Fueron momentos de mucha tensión que reavivaron los choques entre diferentes sectores sociales como los que se vivieron en épocas del peronismo.

El esquema amigo-enemigo montado desde el gobierno, genera este tipo de reacciones que no deberían fogonearse como se lo está haciendo con las duras y chocantes declaraciones de la cúpula gubernamental.

Los enfrentamientos continuaron el miercoles y parece no importar al gobierno, que no cambió en nada su discurso confrontativo. Desde el campo redoblan la apuesta y todo este caos parece una rueda que gira y nadie puede detener.

Algunos intendentes y gobernadores del interior intentaron acercar posiciones durante estas horas, pero todo parece muy frío, y nadie se atreve a contrariar la política kirchnerista de no ceder terreno en esta pulseada de poder.

Espero que hechos como los que presencie en Plaza de Mayo no se vuelvan a repetir. No viví, ni quiero vivir momentos como los de la época de peronistas vs. antiperonistas. La radicalización de las posiciones no conduce a nada, sólo genera violencia y la pérdida de la razón. En vez de exacerbar el conflicto espero que desde el gobierno se actúe con grandeza y den el ejemplo llamando al diálogo y la negociación pacífica. Pero hasta que no entiendan que ésto no es un síntoma de debilidad, sino todo lo contrario, difícilmente esto ocurra.

*Las fotos y el video, fueron tomadas desde mi cámara fotográfica.