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lunes, 29 de junio de 2009

DERROTA DEL KIRCHNERISMO: DIFERENTES FORMAS DE DECIRLE NO AL MODELO DEL OFICIALISMO

El kirchnerismo sufrió un duro revés en las elecciones legislativas, perdió la mayoría absoluta que tenía en ambas cámaras del Congreso, y estará obligado a replantearse algunos modos de tomar decisiones que hasta ahora se podían llevar a cabo por la holgada diferencia de legisladores con la que contaba.

La nueva composición de las cámaras es realmente atractiva. Va a haber para todos los gustos. Esto es producto de la disparidad con la que el electorado decidió decirle no al tan mentado "modelo" de país que proponía el oficialismo. El mismo electorado que hace dos años convalidaba la gestión kirchnerista y apoyaba una segunda presidencia votando a Cristina Fernández y dándole una alta legitimidad, ayer se pronunció contra el gobierno.


Los electores han buscado alternativas diferentes en las distintas provincias. En algunos casos, como en la provincia de Buenos Aires, donde el kirchnerismo se jugaba todo lo que tenía, la gente vio una alternativa de cambio inclinándose a la derecha de la balanza. De Narváez supo leer la demanda de la población, y a fuerza de millones de pesos y un discurso vacío de contenido, utilizó las deficiencias de la gestión kirchnerista como bandera de campaña. El marketing político funcionó a pleno. Prometiendo más seguridad y menos confrontación cautivo a un electorado que me da la sensación que voto más en contra de algo que a favor de un candidato que hasta hace dos años no era más que un multimillonario. Un mal que en Argentina se produce en cada comicio, y del que no aprendemos, ya que pronto se descubre la verdadera identidad del político por que el que optó y se vota en contra nuevamente.


En otros casos los votantes le dijeron no al modelo kirchnerista eligiendo nuevas fuerzas alejadas de las viejas estructuras partidarias. Es el caso de Pino Solanas en Capital Federal, o Sabbatella en la provincia de Buenos Aires, o mismo de Luis Juez en Córdoba donde obtuvo el mayor caudal de votos y será senador a partir de diciembre. En estos casos se optó por alternativas sin tanta estructura pero con discursos con más contenido de ideas y compromiso social y popular.


En otros casos el rechazo vino desde el interior del peronismo, o peronismo disidente como le gusta llamarse a estas facciones. Reutemann con su victoria en Santa Fe, quedó bien posicionado de cara al 2011, donde podría representar al PJ. Kirchner decidió renunciar a la presidencia de este partido que quedará a cargo de Daniel Scioli, y habrá que ver como se realinean los dirigentes de peso luego del traspié de Kirchner al que hasta ahora seguían ciegamente. Pero como es característico de los justicialistas, siempre van detrás de los que tienen más poder, ese pragmatismo es el que genera esas alianzas endebles dentro de el partido con más seguidores del país, que atravesará de aquí al 2011 una etapa de reacomodamiento.


En otras provincias, el no a las políticas oficialistas generó el apoyo al nuevo espacio opositor a nivel nacional que es el Acuerdo Cívico y Social, que transitará momentos de sosobra si sus líderes no llegan a acuerdos donde cedan posiciones desde el punto de vista personal, y favorezcan el andar de esta fuerza que tendrá una gran presencia en el Congreso. Carrió, Binner, Cobos, Morales, son los nombres de peso de esta alianza que deberá ejercer una oposición racional y responsable en estos dos años que quedan del mandato de Cristina Fernández para poder tener un final de mandato en paz.


Sean cuales sean las direcciones en las que se dirigió el votante para frenar al kirchnerismo, queda claro que la mayoría de la gente busca alternativas a las políticas del gobierno, o a las formas de hacer política del gobierno.

Habrá que ver como reacciona el oficialismo ante este escenario de desventaja con el que nunca se había topado hasta el momento. Siempre le fue todo muy fácil (excepto con las retensiones móviles), y ahora deberá buscar alianzas, consenso.

El parlamento quedó configurado con una rica pluralidad de fuerzas. Es realmente prometedor el futuro de esta institución que hasta el momento sólo respondía al poder de turno a libro cerrado. Esto funcionará como debe si todas las partes actúan de forma responsable. La oposición no debe oponerse a todo, esa no es la tarea. Su labor debe ser marcarle límites al poder ejecutivo, pero también acompañarlo en determinadas situaciones.

Otra de las cuestiones que espero no sucedan en este nuevo Congreso, es el voto en contra de convicciones propias, pero a favor de la idea partidaria. Ese voto de los legisladores que por no molestar a los líderes del partido, se emite contra las propias ideas del congresista. Espero que todos los legisladores voten de manera libre, siguiendo lo que le indica su conciencia, sin temores. También espero que los diputados y senadores vayan a trabajar. Parece mentira pero este deseo se produce ante la falta de concurrencia de muchos legisladores que si pasaban por sus bancas, lo hacían sin ningún tipo de participación en los proyectos de leyes, porque se aburrían, como indicó una vez Mauricio Macri, o porque se dedicaban a otros trabajos.

Sin ir más lejos, con esta nueva composición de uno de los poderes básicos del sistema democrático, espero que se eliminen los males que hasta el momento minaban sus condiciones y características básicas de libertad y debate de ideas.

Cristina Fernández debe terminar el mandato para el que fue elegida. La oposición ahora contará más responsabilidades y tendrá la tarea de actuar de forma constructiva, algo que hasta el momento no estaba haciendo. Kirchner deberá asumir su banca y dedicarse a legislar, la presidenta es su mujer, mal que le pese. Básicamente, estoy enumerando tareas básicas del orden democrático, ¿es mucho pedir?

jueves, 25 de junio de 2009

CIERRE DE CAMPAÑA DE LAS MINORÍAS EN CAPITAL

Concluyeron las campañas electorales y la Capital Federal estuvo repleta de actos partidarios. En una breve recorrida, pasé por los puestos de cuatro partidos pequeños que competirán en la Ciudad de Buenos Aires, y como los grandes medios no atienden a estos grupos, me pareció atinado brindarles aunque sea datos técnicos y algunas fotos de estas fuerzas que combaten contra los partidos más poderosos (Unión Pro, El Acuerdo Cívico y Social, y el oficialista Frente Justicialista para la Victoria).

Frente al obelisco, el Proyecto Sur, liderado por Pino Solanas, montó un escenario y se repartieron volantes y se vendieron documentales del cineasta (lista 505, diputados nacionales, encabezan Fernando Solanas, Alcira Argumedo y Jorge Cardelli).













El Partido Obrero repartió volantes en la esquina de Diagonal Norte y Florida. La lista de este grupo de izquierda (número 14), cuyo lema central es: "La crisis es del capitalismo, que la paguen los capitalistas", la encabeza Jorge Altamira, y lo acompañan entre los puestos más destacados, Vanina Biasi y Pablo Rieznik.




















Frente al PO, estaba el puesto del MST, por una Nueva Izquierda, que encabeza como candidata a diputada nacional Vilma Ripoll, secundada por Héctor Bidonde (lista número 38). Este sector de la izquierda tiene un discurso allegado al estatismo, y defiende fuertemente los derechos de los trabajadores.




















Frente a estos puestos, estaba el de Luis Zamora, candidato a diputado nacional por Autodeterminación y Libertad, lista 187, donde lo acompañan Marta Martínez y Luciano Saracino entre los más destacados.
En este video se pueden observar los ejes temáticos de las ideas del partido, que lucha por una mayor participación y compromiso del pueblo para cambiar la realidad política, económica y social del país.





Estos sectores de izquierda prefirieron no unirse circunstancialmente para ganar más votos como si lo hicieron los partidos poderosos. Con sus escasos recursos aspiran a conquistar un lugar en la legislatura para disputarle el poder a aquellos que lo conquistaron a fuerza de sus billeteras.

La vocación de estos grupos debería contagiar al electorado, que debería informarse más acerca de estos grupos que luchan desde abajo, quizá allí este lo que están buscando, y no en los partidos que los medios nos quieren vender.

martes, 9 de junio de 2009

SIGUE EL CIRCO

La campaña que encaran los principales grupos o partidos políticos hacia las próximas elecciones legislativas sigue sobre los rieles de lo dantesco, lo burdo, lo vacío de contenido. Hay más preocupación por lo que hace, dice, o hizo el opositor, que por mostrar los principales atributos de cada sector del espectro de candidatos.

Las denuncias ante la cámara electoral por las aberrantes candidaturas testimoniales, la citación a indagatoria a De Narváez por la causa de la efedrina, la recusación al juez que lo citó a declarar al candidato de Unión PRO en la provincia de Buenos Aires, al que acusan de ser funcional al kirchnerismo, entre otras cuestiones, han mudado la escena política a los tribunales, donde los jueces no se atreven a quedar pegados en estas operaciones de uno y otro lado, por lo que deciden dejar que esta caótica campaña siga su bochornoso camino.

Además de basarse en la denostación del rival, hay una necesidad de estar, de hacerse ver, de mostrarse en cualquier ámbito, que permite vislumbrar una de las carencias de nuestro sistema político. Todo entra por los ojos, por lo que mientras más aparezcan en los medios mejor, no importa que están haciendo, si caminando alrededor de grupos de personas que buscan un paliativo a sus carencias, o si están bailando con sus imitadores en el programa de Tinelli. Que uno de los costados de las campañas se basen en el acercamiento al público es respetable, pero que todo gire entorno a eso es deleznable.

La patética aparición de De Narváez en "Gran cuñano", el programa donde se imita a los principales políticos del país, marca la pauta de hasta que punto están los políticos dispuestos a realizar cualquier cosa con tal de que millones de personas los vean. Al presentarse en el programa de Tinelli, con promedios de 25 puntos de rating, se aseguran que cerca de 6 millones de personas los están viendo, están apreciando el lado humano de las figuras de la escena política, su lado oculto, su "esencia".
Pero, ¿es esto lo que realmente importa de los políticos? ¿No deberíamos interesarnos por sus propuestas, que hasta ahora no se han escuchado ni se escucharán? Ellos saben que a la sociedad no le interesa esto en su gran mayoría, por eso fomentan esta apatía política mostrando sus facetas personales, cuando lo que debería interesar es su desempeño público. Saben que con sólo estar, mostrarse y logrando que la gente los vea les basta para alzarse con el poder.

Habría que reflexionar como sociedad, porque este tipo de campañas desagradables las llevan a cabo por que son efectivas, por que son bien recibidas, porque hay una demanda de esto.

Además de la responsabilidad de los políticos que fomentan esto, alentando el alejamiento del involucramiento de los ciudadanos en cuestiones políticas, dejándolas de lado y jugando a ser "personas comunes", hay que reflexionar acerca del papel de los medios de comunicación y del periodismo en la funcionalidad con respecto a estas prácticas.

¿No estaré contribuyendo a esta política burda escribiendo estas líneas? La misma pregunta deberían hacerse los grandes comunicadores, pero claro que esto no les interesa. Los medios son manejados por empresarios, que buscan optimizar sus ganancias, el contenido de lo que exponen poco les preocupa, sólo quieren vender, y estas prácticas de agresión al rival y a la espectacularización de la política, vende.

¿Para qué van a salir de este modelo en el que están tan cómodos? Si no hubiera consumo tendrían que reconfigurar el modelo de negocios, pero como hacer que millones de personas se vuelquen a la política con tantas falsas promesas y desilusiones que han vivido, y que prefieren tomarse todo con humor. Vaya dilema.

Los medios no dan espacio a la verdadera política, el escaso lugar que le asignan es más por vergüenza que por convicciones. Esto es alarmante. ¿Por que no hay lugar para los pequeños partidos que se rompen el alma para realizar sus campañas y hasta ofrecen ámbitos de discusión de ideas con sus escasos recursos? Es claro, esto no vende, al no vender, no está, y al no estar jamás se volverá popular, y continuará en las penumbras viendo como los que si tienen acceso a los medios, los poderosos, siguen ampliando sus números de votantes, por el sólo hecho de estar, sin siquiera presentar una idea de lo que piensan.

Ese es el modelo que tenemos, hay algunos signos positivos de cambio, de nuevas figuras, pero no todos tienen acceso a estas nuevas caras de la política, ya que no son atendidas en los medios.

También están aquellos que con largas trayectorias buscan combatir este sistema, pero que desde hace años no logran transformarlo. Solanas, Ripoll, Zamora, Lozano, son algunos nombres que se me vienen a la cabeza, entre los tantos luchadores que hay debajo de esta carcaza vacía y burda de la política, que de diferentes maneras (buenas o no, no sé), proponen replantear el escenario.

Va a ser difícil que algún día esto cambie, y ese cambio tiene que empezar por la sociedad, que debe involucrarse más, plantearse dudas acerca de lo que tenemos, básicamente, pensar, para después actuar.

martes, 12 de mayo de 2009

TANTO KIRCHNER COMO LA OPOSICIÓN PONEN TODA LA CARNE AL ASADOR

Ya está todo definido, Kirchner se juega su futuro político en la provincia, y Scioli lo apoya testimonialmente, como se venía especulando. El ex presidente será candidato a diputado, y encabezará la lista del oficialismo en la provincia de Buenos Aires, secundado por el gobernador de dicho distrito electoral, que de ganar, nunca asumirá su banca. Tercera irá Nacha Guevara.
La oposición también pone lo mejor que tiene en términos de imagen. De Narváez encabeza la lista del PRO, seguido de Solá, y Stolbizer va primera por la alianza denominada Acuerdo Cívico y Social. El hijo de Alfonsín irá segundo en este espacio.

En Capital, Michetti va primera en la lista del PRO, que competirá con Heller, que es apoyado por el oficialismo, con Prat-Gay, del Acuerdo Cívico y Social (Carrió irá tercera), con Ibarra que no acordó con ningún espacio, con Zamora que vuelve al ruedo político con Autodeterminación y Libertad, con el cineasta Pino Solanas que figura tercero en muchas encuestas, entre otros.

Van a ser unos comicios determinantes, no tendrán un final caótico como vislumbra el ex presidente Néstor Kichner en caso de que el PJ pierda en la provincia de Buenos aires, pero si serán muy influyentes en el mandato de Cristina Fernández, que hasta el 2011 será la presidenta de la Nación (algo que no está en duda y que nadie se atreverá a discutir).

En las provincias más importantes en términos de población y por su peso económico, como son Santa Fe y Córdoba, el gobierno sabe que pierde, con Reutemann o Giustiniani en el primer caso, o con Juez o Schiaretti en el segundo caso.

Por eso, la provincia se ha vuelto imprescindible para el gobierno que pone en juego casi 50 bancas, que para mantener, deberá obtener cerca del 50% de los votos.

Con respecto a esto último, creo que está será una de esas elecciones en las que todos se van a declarar ganadores. Haciendo un poco de futurología, imagino a un Kichner eufórico por un triunfo en Buenos Aires, aunque pierda algunas bancas y no llegue al porcentaje necesario para mantener las que ya posee el oficialismo. Por el lado de la oposición vislumbro a los referentes de las alianzas opositoras dando muestras de sus “magníficas” elecciones, y de los escaños que podrán ocupar en la legislatura. Me da la sensación de que con tanto en juego, nadie se atreverá a asumir la derrota, porque esto significaría el alejamiento de la contienda del 2011, donde muchos ya tienen puestos los ojos. (Al margen de esto, hay que indicar que el ex presidente Carlos Menem ya se postuló para dichos comicios apoyado en un partido desconocido de Mendoza. Sin comentarios.)

No creo que haya grandes sorpresas, las encuestas por más de que inclinan la balanza para el lado de quienes las solicitan, rara vez se juegan su prestigio arriesgando números muy alejados de la realidad.

Lo mejor vendrá después de diciembre, cuando los que ganen sus puestos en el Congreso asuman sus cargos. Allí se podrán cruzar figuras con miradas antagónicas de la realidad del país, y si efectivamente asumen el cargo para el que fueron elegidos y concurren a los debates (no como los casos tristemente célebres como el de Macri que dijo que no iba a sesionar por que se aburría), se podrán observar intercambios jugosos que enriquecerán una institución que viene golpeada por los regímenes híper presidencialistas de nuestro país.
Como estamos acostumbrados a que proyectos de ley se aprueben a libro cerrado, y sólo siguiendo indicaciones de los líderes partidarios, el parlamento está en un segundo lugar de las consideraciones de los argentinos, pero es el principal exponente de la democracia, donde realmente se discuten ideas, se expresan las diferencias y se exponen las diversas opiniones. Por eso, sea quien sea el que gane, espero que al menos esta arriesgada jugada de todos los sectores exponiendo sus máximas figuras enriquezca una institución tan importante para este sistema de gobierno en el que estamos inmersos, como lo es el Congreso.

Con el discurso tremendista de que si no se obtiene la mayoría no se puede gobernar, no se hace más que seguir vapuleando a este poder de la democracia que requiere de legisladores con convicciones, que no se escodan debajo de una bandera partidaria y voten según sus creencias y visiones acerca de tal o cual proyecto.

Ojala que aquellos que ganen un lugar en el Congreso entiendan esto, y no voten según indicaciones de superiores, ni rechacen por el sólo hecho de ser opositores.


El manso de Néstor

Tanto que criticó a Macri, ahora Néstor lo imita. Recorre cuadras y cuadras del conurbano en busca de llegar a la gente, al pueblo, a sus votantes. Los besa, los abraza, los aconseja y les da respuestas sin subir el tono de voz.
Qué cambiado está el ex presidente que desde el atril parece un enfurecido y voraz político que amenaza con arremeter contra todos los que se opongan. Ahora no, cambió el tono, está jocoso, contemplativo, conciliador, siguiendo las instrucciones de sus asesores, que le recomendaron dejar los gritos y las ofensas.

Lo llamativo es que Néstor haga caso de estas indicaciones cuando se cansó de fustigar a Macri, que asesorado por Durán Barba cambió su perfil de frío empresario, para pasar a ser ese comprometido político que ganó las elecciones a jefe de gobierno con un gran caudal de votos.
Pero Néstor ahora está obligado a escuchar. Sabe que se juega mucho el 28 de junio, y por eso ahora cambio su perfil y su estrategia de campaña, ya no habrá confrontaciones duras, sólo habrá lugar para alguna ironía.
Lo que yo me pregunto es si esto le sirve, y si alguien realmente cree posible este cambio de cara al futuro. ¿Qué hará cuando este ubicado en su banca en la cámara baja, se enfurecerá ante las críticas, o las tomará como herramientas constructivas y buscará consensos?


El gran cuñado

Tinelli volvió a producir su programa de entretenimientos que tantos buenos resultados le dio. Ayer estrenó una nueva versión del “Gran cuñado”, una imitación del reality show Gran Hermano, pero con personajes de la política parodiados y personificados por su equipo de profesionales del entretenimiento. Una vez más Tinelli repite algo que le da réditos, una marca registrada del animador que sabe leer a la perfección las demandas de los televidentes, y les ofrece justo eso que quieren ver.

Más allá de si el modelo televisivo de Tinelli es bueno o malo, y si esta nueva versión de Gran Cuñado será buena o mala, hay un aspecto sociológico importante para analizar dentro de este fenómeno televisivo.

La ruptura que la corrupción política ha generado entre la sociedad y el mundo aristocrático, ha sido tan grande, que ya nadie cree en los políticos. El “que se vayan todos” fue un fiel reflejo de ello. La crisis moral por la que atraviesa el campo de la política lleva a que surjan productos como estos en los que se busca canalizar por el lado del humor, la profunda falta de credibilidad que hay en los funcionarios que están a cargo del manejo del país. Se busca entretener para hacer más llevadero el vacío de figuras en las que depositar la confianza y la esperanza.

Si esto es bueno o malo, no creo que sea necesario analizar. Habría que buscar el porque de este tipo de programas, y replantearse una serie de cuestiones como: ¿Sólo con reírme de los políticos basta, o debería hacer algo más para que las figuras de las que nos burlamos no estén más al frente del país? ¿No genera esto un efecto narcotizante y me separa de la actividad política? ¿Ayuda esto a los funcionarios, o acentúa su crisis moral?