martes, 30 de junio de 2009
CONFERENCIA DE CRISTINA FERNÁNDEZ DESPUÉS DE LAS ELECCIONES LEGISLATIVAS
Según los datos que aportó, el kirchnerismo sigue siendo la fuerza con más seguidores en todo el país, seguida de cerca por el Acuerdo Cívico y Social. Lo que no explicó Cristina es el por qué de la caída en el porcentaje de electores que la voto hace un año y medio atrás, donde obtuvo más del 45% de los votos.
La presidenta se mostró descontracturada, jocosa, y evitó dramatizar el resultado.
Sus explicaciones dejaron una sensación de ambigüedad. Por un lado reconoció la derrota en Buenos Aires y Santa Cruz, pero por otro lado brindó miradas asombrosas de la elección por ejemplo cuando dijo que en El Calafate su partido ganó cómodamente.
También aclaró que no tiene previsto realizar más modificaciones en el gabinete y evitó referirse a Julio Cobos, sobre el que sólo acotó que no hay antecedentes de que en un país el vicepresidente presente listas opositoras.
Estos son algunos fragmentos de las respuestas que dio Cristina Fernández a las 9 preguntas que se permitió hacer a los periodistas presentes en la quinta de Olivos.
lunes, 29 de junio de 2009
DERROTA DEL KIRCHNERISMO: DIFERENTES FORMAS DE DECIRLE NO AL MODELO DEL OFICIALISMO
La nueva composición de las cámaras es realmente atractiva. Va a haber para todos los gustos. Esto es producto de la disparidad con la que el electorado decidió decirle no al tan mentado "modelo" de país que proponía el oficialismo. El mismo electorado que hace dos años convalidaba la gestión kirchnerista y apoyaba una segunda presidencia votando a Cristina Fernández y dándole una alta legitimidad, ayer se pronunció contra el gobierno.
Los electores han buscado alternativas diferentes en las distintas provincias. En algunos casos, como en la provincia de Buenos Aires, donde el kirchnerismo se jugaba todo lo que tenía, la gente vio una alternativa de cambio inclinándose a la derecha de la balanza. De Narváez supo leer la demanda de la población, y a fuerza de millones de pesos y un discurso vacío de contenido, utilizó las deficiencias de la gestión kirchnerista como bandera de campaña. El marketing político funcionó a pleno. Prometiendo más seguridad y menos confrontación cautivo a un electorado que me da la sensación que voto más en contra de algo que a favor de un candidato que hasta hace dos años no era más que un multimillonario. Un mal que en Argentina se produce en cada comicio, y del que no aprendemos, ya que pronto se descubre la verdadera identidad del político por que el que optó y se vota en contra nuevamente.
En otros casos los votantes le dijeron no al modelo kirchnerista eligiendo nuevas fuerzas alejadas de las viejas estructuras partidarias. Es el caso de Pino Solanas en Capital Federal, o Sabbatella en la provincia de Buenos Aires, o mismo de Luis Juez en Córdoba donde obtuvo el mayor caudal de votos y será senador a partir de diciembre. En estos casos se optó por alternativas sin tanta estructura pero con discursos con más contenido de ideas y compromiso social y popular.
En otros casos el rechazo vino desde el interior del peronismo, o peronismo disidente como le gusta llamarse a estas facciones. Reutemann con su victoria en Santa Fe, quedó bien posicionado de cara al 2011, donde podría representar al PJ. Kirchner decidió renunciar a la presidencia de este partido que quedará a cargo de Daniel Scioli, y habrá que ver como se realinean los dirigentes de peso luego del traspié de Kirchner al que hasta ahora seguían ciegamente. Pero como es característico de los justicialistas, siempre van detrás de los que tienen más poder, ese pragmatismo es el que genera esas alianzas endebles dentro de el partido con más seguidores del país, que atravesará de aquí al 2011 una etapa de reacomodamiento.
En otras provincias, el no a las políticas oficialistas generó el apoyo al nuevo espacio opositor a nivel nacional que es el Acuerdo Cívico y Social, que transitará momentos de sosobra si sus líderes no llegan a acuerdos donde cedan posiciones desde el punto de vista personal, y favorezcan el andar de esta fuerza que tendrá una gran presencia en el Congreso. Carrió, Binner, Cobos, Morales, son los nombres de peso de esta alianza que deberá ejercer una oposición racional y responsable en estos dos años que quedan del mandato de Cristina Fernández para poder tener un final de mandato en paz.
Sean cuales sean las direcciones en las que se dirigió el votante para frenar al kirchnerismo, queda claro que la mayoría de la gente busca alternativas a las políticas del gobierno, o a las formas de hacer política del gobierno.
Habrá que ver como reacciona el oficialismo ante este escenario de desventaja con el que nunca se había topado hasta el momento. Siempre le fue todo muy fácil (excepto con las retensiones móviles), y ahora deberá buscar alianzas, consenso.
El parlamento quedó configurado con una rica pluralidad de fuerzas. Es realmente prometedor el futuro de esta institución que hasta el momento sólo respondía al poder de turno a libro cerrado. Esto funcionará como debe si todas las partes actúan de forma responsable. La oposición no debe oponerse a todo, esa no es la tarea. Su labor debe ser marcarle límites al poder ejecutivo, pero también acompañarlo en determinadas situaciones.
Sin ir más lejos, con esta nueva composición de uno de los poderes básicos del sistema democrático, espero que se eliminen los males que hasta el momento minaban sus condiciones y características básicas de libertad y debate de ideas.
Cristina Fernández debe terminar el mandato para el que fue elegida. La oposición ahora contará más responsabilidades y tendrá la tarea de actuar de forma constructiva, algo que hasta el momento no estaba haciendo. Kirchner deberá asumir su banca y dedicarse a legislar, la presidenta es su mujer, mal que le pese. Básicamente, estoy enumerando tareas básicas del orden democrático, ¿es mucho pedir?
jueves, 25 de junio de 2009
CIERRE DE CAMPAÑA DE LAS MINORÍAS EN CAPITAL
El Partido Obrero repartió volantes en la esquina de Diagonal Norte y Florida. La lista de este grupo de izquierda (número 14), cuyo lema central es: "La crisis es del capitalismo, que la paguen los capitalistas", la encabeza Jorge Altamira, y lo acompañan entre los puestos más destacados, Vanina Biasi y Pablo Rieznik.
Frente al PO, estaba el puesto del MST, por una Nueva Izquierda, que encabeza como candidata a diputada nacional Vilma Ripoll, secundada por Héctor Bidonde (lista número 38). Este sector de la izquierda tiene un discurso allegado al estatismo, y defiende fuertemente los derechos de los trabajadores.
Frente a estos puestos, estaba el de Luis Zamora, candidato a diputado nacional por Autodeterminación y Libertad, lista 187, donde lo acompañan Marta Martínez y Luciano Saracino entre los más destacados.
Estos sectores de izquierda prefirieron no unirse circunstancialmente para ganar más votos como si lo hicieron los partidos poderosos. Con sus escasos recursos aspiran a conquistar un lugar en la legislatura para disputarle el poder a aquellos que lo conquistaron a fuerza de sus billeteras.
martes, 12 de mayo de 2009
TANTO KIRCHNER COMO LA OPOSICIÓN PONEN TODA LA CARNE AL ASADOR
La oposición también pone lo mejor que tiene en términos de imagen. De Narváez encabeza la lista del PRO, seguido de Solá, y Stolbizer va primera por la alianza denominada Acuerdo Cívico y Social. El hijo de Alfonsín irá segundo en este espacio.
En Capital, Michetti va primera en la lista del PRO, que competirá con Heller, que es apoyado por el oficialismo, con Prat-Gay, del Acuerdo Cívico y Social (Carrió irá tercera), con Ibarra que no acordó con ningún espacio, con Zamora que vuelve al ruedo político con Autodeterminación y Libertad, con el cineasta Pino Solanas que figura tercero en muchas encuestas, entre otros.
Van a ser unos comicios determinantes, no tendrán un final caótico como vislumbra el ex presidente Néstor Kichner en caso de que el PJ pierda en la provincia de Buenos aires, pero si serán muy influyentes en el mandato de Cristina Fernández, que hasta el 2011 será la presidenta de la Nación (algo que no está en duda y que nadie se atreverá a discutir).
En las provincias más importantes en términos de población y por su peso económico, como son Santa Fe y Córdoba, el gobierno sabe que pierde, con Reutemann o Giustiniani en el primer caso, o con Juez o Schiaretti en el segundo caso.
Por eso, la provincia se ha vuelto imprescindible para el gobierno que pone en juego casi 50 bancas, que para mantener, deberá obtener cerca del 50% de los votos.
Con respecto a esto último, creo que está será una de esas elecciones en las que todos se van a declarar ganadores. Haciendo un poco de futurología, imagino a un Kichner eufórico por un triunfo en Buenos Aires, aunque pierda algunas bancas y no llegue al porcentaje necesario para mantener las que ya posee el oficialismo. Por el lado de la oposición vislumbro a los referentes de las alianzas opositoras dando muestras de sus “magníficas” elecciones, y de los escaños que podrán ocupar en la legislatura. Me da la sensación de que con tanto en juego, nadie se atreverá a asumir la derrota, porque esto significaría el alejamiento de la contienda del 2011, donde muchos ya tienen puestos los ojos. (Al margen de esto, hay que indicar que el ex presidente Carlos Menem ya se postuló para dichos comicios apoyado en un partido desconocido de Mendoza. Sin comentarios.)
No creo que haya grandes sorpresas, las encuestas por más de que inclinan la balanza para el lado de quienes las solicitan, rara vez se juegan su prestigio arriesgando números muy alejados de la realidad.
Lo mejor vendrá después de diciembre, cuando los que ganen sus puestos en el Congreso asuman sus cargos. Allí se podrán cruzar figuras con miradas antagónicas de la realidad del país, y si efectivamente asumen el cargo para el que fueron elegidos y concurren a los debates (no como los casos tristemente célebres como el de Macri que dijo que no iba a sesionar por que se aburría), se podrán observar intercambios jugosos que enriquecerán una institución que viene golpeada por los regímenes híper presidencialistas de nuestro país.
Con el discurso tremendista de que si no se obtiene la mayoría no se puede gobernar, no se hace más que seguir vapuleando a este poder de la democracia que requiere de legisladores con convicciones, que no se escodan debajo de una bandera partidaria y voten según sus creencias y visiones acerca de tal o cual proyecto.
Ojala que aquellos que ganen un lugar en el Congreso entiendan esto, y no voten según indicaciones de superiores, ni rechacen por el sólo hecho de ser opositores.
El manso de Néstor
Tanto que criticó a Macri, ahora Néstor lo imita. Recorre cuadras y cuadras del conurbano en busca de llegar a la gente, al pueblo, a sus votantes. Los besa, los abraza, los aconseja y les da respuestas sin subir el tono de voz.
Qué cambiado está el ex presidente que desde el atril parece un enfurecido y voraz político que amenaza con arremeter contra todos los que se opongan. Ahora no, cambió el tono, está jocoso, contemplativo, conciliador, siguiendo las instrucciones de sus asesores, que le recomendaron dejar los gritos y las ofensas.

Lo llamativo es que Néstor haga caso de estas indicaciones cuando se cansó de fustigar a Macri, que asesorado por Durán Barba cambió su perfil de frío empresario, para pasar a ser ese comprometido político que ganó las elecciones a jefe de gobierno con un gran caudal de votos.
Pero Néstor ahora está obligado a escuchar. Sabe que se juega mucho el 28 de junio, y por eso ahora cambio su perfil y su estrategia de campaña, ya no habrá confrontaciones duras, sólo habrá lugar para alguna ironía.
Lo que yo me pregunto es si esto le sirve, y si alguien realmente cree posible este cambio de cara al futuro. ¿Qué hará cuando este ubicado en su banca en la cámara baja, se enfurecerá ante las críticas, o las tomará como herramientas constructivas y buscará consensos?
El gran cuñado
Tinelli volvió a producir su programa de entretenimientos que tantos buenos resultados le dio. Ayer estrenó una nueva versión del “Gran cuñado”, una imitación del reality show Gran Hermano, pero con personajes de la política parodiados y personificados por su equipo de profesionales del entretenimiento. Una vez más Tinelli repite algo que le da réditos, una marca registrada del animador que sabe leer a la perfección las demandas de los televidentes, y les ofrece justo eso que quieren ver.

Más allá de si el modelo televisivo de Tinelli es bueno o malo, y si esta nueva versión de Gran Cuñado será buena o mala, hay un aspecto sociológico importante para analizar dentro de este fenómeno televisivo.
La ruptura que la corrupción política ha generado entre la sociedad y el mundo aristocrático, ha sido tan grande, que ya nadie cree en los políticos. El “que se vayan todos” fue un fiel reflejo de ello. La crisis moral por la que atraviesa el campo de la política lleva a que surjan productos como estos en los que se busca canalizar por el lado del humor, la profunda falta de credibilidad que hay en los funcionarios que están a cargo del manejo del país. Se busca entretener para hacer más llevadero el vacío de figuras en las que depositar la confianza y la esperanza.
Si esto es bueno o malo, no creo que sea necesario analizar. Habría que buscar el porque de este tipo de programas, y replantearse una serie de cuestiones como: ¿Sólo con reírme de los políticos basta, o debería hacer algo más para que las figuras de las que nos burlamos no estén más al frente del país? ¿No genera esto un efecto narcotizante y me separa de la actividad política? ¿Ayuda esto a los funcionarios, o acentúa su crisis moral?
jueves, 30 de abril de 2009
EL MIEDO, EL PRINCIPAL ALIADO EN LA CAMPAÑA OFICIALISTA
¿Tan dramáticas se presentan las futuras elecciones legislativas como proponen desde el gobierno con toda esta serie de advertencias, amenazas o malos augurios?
No creo que de perder la mayoría en el Congreso el oficialismo no pueda gobernar, si se le van a plantear otros escenarios de cara a las leyes que pretenda promulgar y deberá sentarse a dialogar para buscar consensos. Ese creo que es el principal temor del kirchnerismo y por el cual recurre a sembrar el miedo entre el electorado para seguir con su cómoda mayoría legislativa.
Deben sentirse incapaces o quizá ni siquiera contemplan la posibilidad de juntarse en una mesa a dialogar con la oposición.
Estas alternativas simples y tremendistas que plantean de “nosotros o el caos”, tienen un desprecio por los valores básicos de la democracia, que asombra que sea este mismo gobierno el que tanto se jacta de respetar las instituciones, y que busca ponerse en la vereda opuesta de los gobiernos autoritarios.

Si la democracia es buena o mala con regímenes híper presidencialistas como los de nuestros país, es otra discusión, pero si se llega al poder mediante las vía democrática, como mínimo deberían respetar las reglas básicas de esta forma de gobierno.
Al margen de esto, se habla de calidad institucional y se arma un escenario sucio para los próximos comicios con las candidaturas testimoniales de las que ya he hablado anteriormente.
Pero repito, no creo que el gobierno se sienta capaz de negociar, todo debe ser a su manera. Esto habla de un egocentrismo y una soberbia importante que deberían dejarse de lado cuando se representa a un país. En el ámbito personal que los funcionarios sean de la manera que quieran, pero a la hora de gobernar, al menos podrían tener la deferencia de tener en cuenta a la otredad. Con el término otredad no me refiero sólo a la oposición, sino también a parte de la sociedad que se muestra disconforme con el mandato de Cristina Fernández.
Permítanme citar a Harold Lasswell, uno de los intelectuales más destacados en el siglo XX en relación a sus análisis de los medios de comunicación masiva, para cerrar esta idea de las diferencias existentes entre la lectura que hace el gobierno de la realidad y la que hace todo el arco opositor, y una parte de la sociedad:
“Cuando las clases dirigentes temen a las masas, los dirigentes no comparten la visión de la realidad del ciudadano medio. Cuando la imagen de la realidad que tienen los reyes, presidentes y gabinetes no pueden circular a través de todo el Estado considerado en su conjunto, el grado de discrepancia muestra hasta qué punto los grupos dirigentes basan su poder sobre la distorsión de la realidad.”
Cuánto hay del kirchnerismo en esta afirmación de Lasswell, que fue hecha en 1948. El INDEC es un ejemplo claro, pero todo este temor que implantan, también pretende instalar ideas de una realidad caótica que no se ve a simple vista, o no se percibe con tanto dramatismo. Quizá ellos que cuentan con otras herramientas, vislumbran un futuro incierto y problemático porque justamente tienen otros elementos que le permiten arribar a esas conclusiones.
Pero lo que observo es que el gobierno está empecinado en instalar un clima de terror que no favorece a nadie, y con el cual discrepan muchos actores de la vida política y social del país, para recuperar votos perdidos. Estos intentos por moldear la realidad según sus necesidades de campaña (porque los esfuerzos para generar temor en el electorado son producto de que ven que en las próximas elecciones el panorama se les complica), ya son conocidas por los argentinos, y como quedó demostrado, no surten efecto.
Carlos Menem, a quien fustigan creo con razón desde el oficialismo, aplicó la misma estrategia y perdió. En vez de aplicar recetas retrogradas, y carentes de contenido político, deberían darle algo más integrador a la sociedad. Algo para que vuelvan a recuperar la fe en la política, deslegitimada peligrosamente por la recurrente corrupción.
Esas ideas de que el fin justifica los medios, debería abandonarse en la política, que siempre creyó tener una ética y una moral aparte de la de toda la sociedad.
En las urnas estará la voz de la sociedad frente a esta batalla dialéctica que propone el kirchnerismo. Espero que sus augurios pesimistas con respecto al futuro democrático del país en caso de perder las elecciones sean una mera estrategia de campaña, y sigan gobernando hasta el 2011 en caso de perder los comicios. Para esto deberán buscar formas alternativas para consolidar el modelo por el que tanto pregonan, sin la posibilidad de recurrir a un parlamento empobrecido por el abuso de mayorías, ni a recetas de temor y confrontación. Quizá hasta le haga bien al kirchnerismo perder las elecciones.
miércoles, 15 de abril de 2009
LOS CANDITRUCHOS
La jugada, básicamente y para ser claros (no como los funcionarios que se adhirieron a este circo político), consta de funcionarios que actualmente desempeñan un cargo estatal, que se mostrarán como los candidatos de las listas kirchneristas en sus distritos, pero que de ganar, jamás asumirán su banca en el Congreso, y dejarán ese puesto a los que venían detrás de ellos.
Según la nota de tapa de hoy de Clarín, 13 de los 20 intendentes del conurbano que son del partido del ex presidente se sumarán a la confusa jugada, para “sostener y apoyar el modelo”, como se los escucha decir, pero que en realidad quieren seguir percibiendo las retribuciones que el gobierno les da a través de la caja nacional por sus muestras de fidelidad. Hasta el gobernador de la provincia de Buenos Aires Daniel Scioli, parece que va a prestarse a poner su rostro en las listas del kirchnerismo para sumar más votos. El jefe de Gabinete Sergio Massa también lo hará en Tigre.

Se supone que uno vota a un político para que cumpla una función, el sufragio es un mandato social hacia los funcionarios, que de esta manera están embarrando la cancha y tornado poco claras las elecciones.
La votación es el principal acto democrático en el que participa toda la ciudadanía, y debería ser algo claro, trasparente, simple, y que refleje los verdaderos gustos de los votantes.
Es gracioso escuchar a los funcionarios del gobierno hablando de calidad institucional, cuando después llevan a delante este tipo de maniobras que parecen burlas a las instituciones básicas de la democracia.
Lo mismo le cabe a aquellos opositores que fueron elegidos para desempeñar un cargo, y ahora, de ganar una banca, renunciarían y asumirían su puesto en la legislatura, como se especula que hará la vicejefa de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Gabriela Michetti.
Si este es el avance de la democracia, no se a donde está el final de este camino, pero no creo que sea el lugar a donde pensaban llegar quienes impulsaron este modelo de gobierno que goza del beneplácito de la mayoría de los intelectuales y de los ciudadanos del mundo occidental.
Yo siento que con todos estos manejes pretenden engañar vilmente a la sociedad. En vez de poner las cosas sobre la mesa y en caso de perder, no pensar que es el fin de un gobierno o de un modelo de país, y seguir luchando desde el lugar de las minorías, buscando consenso y acuerdos que seguramente serán más productivos.
Se percibe desde el gobierno como que si se pierde esta elección se acaba todo. Este tremendismo que quieren imponer es escalofriante. No piensan en negociar, en dialogar, en buscar salidas conjuntas, si son minoría se derrumba el kirchnerismo, eso es lo más aberrante de este gobierno.
Esta búsqueda desesperada de votos a través de los canditruchos refleja un grado altísimo de inseguridad del PJ, que ante las casi seguras derrotas en Santa Fe y Córdoba, la provincia de Buenos Aires se trasformó en un bastión para el kirchnerismo que de ninguna manera están dispuestos a perder, y por eso se juegan todo por el todo, sin importar las consecuencias.
Otro reflejo de esta movida de los canditruchos que no es nueva, pero que ahora se volvió moneda corriente, es la falta de caras nuevas. Esto es quizá lo más amenazante para las esperanzas de cambio que tenemos los argentinos. Todo gira en torno a los mismos personajes. No hay nuevas propuestas ni figuras que impulsen ideas renovadoras y superadoras ante todas estas formas degradantes de hacer política.
En fin, la población tendrá la decisión final, o eso espero. Ya se los está intentando engañar, luego como de costumbre se los intentará comprar, y en algunos casos hay quienes no pueden votar por los candidatos que eligen porque no hay boletas, entonces me pregunto ¿La decisión final la tiene la gente? ¿No habrá que buscar alternativas a esta democracia presidencialista?