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jueves, 16 de julio de 2009

EMPEZÓ EL DIÁLOGO: UN LÚCIDO PRIMER PASO.

Comenzó el dialogo convocado por la presidenta Cristina Fernández el pasado 9 de julio. Sin duda un hecho auspiciante, esperanzador. La primera muestra de raciocinio del gobierno luego de la derrota electoral, que en un principio pareció no saber apreciar cuando la presidenta brindo la conferencia de prensa en la que decía que el kirchnerismo había ganado según el total de votos del país.

Algo cambió, y es positivo, pero la incredulidad a la que me han llevado, me hace seguir desconfiando. Una instancia de dialogo similar fracasó con el campo, y este cúmulo de buenas intenciones de parte de sectores del gobierno (dije sectores, no todo el gobierno), corre el riesgo de terminar igual si todas estas buenas prácticas políticas, no se traducen en leyes concretas que busquen erradicar los problemas básicos de los argentinos.

Es muy lindo ver caras de la oposición junto a representantes del gabinete de Cristina Fernández (¡seis años esperamos por ello!), pero no alcanza. Es un primer paso lucido, pero aún queda mucho por andar. Todo dependerá de que esos sectores dentro del gobierno que son reacios al consenso (como lo demostraron durante todos estos años de gestión), no interrumpan el correcto peregrinar dentro de este camino emprendido por las partes más sensatas de la cúpula de poder.


Pero insisto, es sólo un primer paso, los antecedentes con la mesa de diálogo con las entidades representantes de los productores rurales, lleva a descreer de esta apertura auspiciosa al dialogo por parte del gobierno, que aceptaría discutir los temas más candentes como son los superpoderes o las retenciones a las exportaciones.

Actitudes como las de Carrió no ayudan, y toda la coalición que ella misma formó se lo hizo saber presentándose a la reunión orquestada por el ministro Florencio Randazzo. Se empiezan a abrir grietas en los endebles agrupamientos opositores con una mera jugada del gobierno que decide tomar la iniciativa política.

Hay quienes sostienen que es todo un juego para dilatar los tiempos y generar estas fisuras dentro de los arcos opositores, pero al menos deberían darle una oportunidad a quienes proponen esta instancia que debate. Esto siempre es sano, y no deberían desaprovecharlo.

Una de las cuestiones que recalcaron desde el Acuerdo Cívico y Social, en la primera de las reuniones que llevará a cabo el gobierno con decenas de partidos de la oposición para discutir reformas políticas, es que justamente esta no debería ser la prioridad. El espacio liderado por Carrió reclamó mayor trato a temas vinculados a la pobreza, y una mayor participación de la oposición en la discusión de temas económicos, que el gobierno propondrá en el Consejo del salario, junto a empresarios y sindicatos.

Es evidente que el principal problema del país sigue siendo la pobreza, y eso es lo que hay que atacar. Es inadmisible que siga habiendo más del 25% de pobres en un país que cuenta con numerosos recursos como el nuestro. El dialogo sirve, pero hay que hacer tangible estas buenas intenciones.

Luego si habrá espacio para debatir el tema de las elecciones internas de los partidos, y los proyectos para la boleta única, que proponen sacar del letargo a nuestro obsoleto sistema electoral.

Hay que esperar las soluciones, el puntapié ya lo dieron desde el gobierno, para que no quede en ello, la oposición deberá actuar de manera responsable para emprender el camino del dialogo, y que no sólo sean encuentros entre sordo-mudos. Habrá que ver si prevalecen aquellos que desde el gobierno pretenden un cambio en los modos de hacer política, o se terminan imponiendo aquellos que durante seis años no escucharon a la oposición y tomaron decisiones en un cuarto de la quinta de Olivos.



LA PAREJA MULTIMILLONARIA

Como habrán escuchado estos días, el matrimonio Kirchner dio a conocer su declaración jurada de bienes, en la que reconocen tener 46 millones de pesos hasta el año pasado. Incrementaron su fortuna de manera extraordinaria (como los grandes productores del campo) en lo que va de sus respectivas gestiones.

Llegaron al poder con 6 millones en su haber, un cifra nada despreciable, pero tan sólo seis años más tarde, tienen un 572% más. Sin duda hay que pedirle asesoramiento a la pareja gobernante en materia económica, o de no ser así, se los debería investigar, sobre todo con el tema de las tierras de la provincia de Santa Cruz. El ex intendente del Calafate (el lugar en el mundo de Cristina Fernández), Nestor Méndez, les “regaló” tierras fiscales de aquella provincia, que luego vendieron a cifras considerablemente mayores, a grupos económicos extranjeros.

“Me hierve la sangre cuando veo tanta pobreza y tanta avaricia al mismo tiempo”, decía tiempo atrás Cristina Fernández con los ojos llenos de lágrimas en la provincia de Salta. Yo le pregunto como cree que se siente la gente cuando conoce estas cifras de su fortuna personal, y sobre todo cuando se entera cómo y cuándo la generó.


El discurso que propone mayor igualdad social, menos pobreza, mayor inclusión, queda muy lindo en boca de la presidenta, pero no me deja de despertar odio y frustración cuando veo estas cifras, sentimientos que deben sentir muchos trabajadores que luchan por llegar a fin de mes, y ven como los políticos se aprovechan de sus cargos para hacerse millonarios. Con actitudes como estas, gobiernos que dicen ser de izquierda y progresistas como este, dejan sentadas las bases para que la derecha tome el poder.

martes, 24 de marzo de 2009

SE EMPIEZAN A PRODUCIR LOS TEMIDOS HECHOS DE VIOLENCIA

Luego de días y semanas de duros cruces discursivos entre el gobierno y los dirigentes rurales, se empezaron a registrar hechos de violencia en los cortes de ruta que llevan a cabo ruralistas y autoconvocados en las rutas de varias provincias como Santa Fe, Entre Ríos, Chaco y Córdoba.

Los productores agropecuarios, enfurecidos con la medida anunciada por la presidenta para distribuir entre los gobiernos provinciales el 30% de los ingresos provenientes de los impuestos que se cobran a la exportación de soja, no se contentaron con el paro de comercialización de ganado y granos impuesto por la mesa de enlace, y decidieron cortas las rutas.

Los problemas se produjeron cuando los camioneros, hartos de que se les impida su derecho a circular y trabajar, por un lado decidieron cortar la ruta en su totalidad y no dejar pasar ni siquiera a los particulares. En otros casos, intentaron evadir a la fuerza los piquetes de los productores y se generaron algunas escaramuzas con golpes incluidos.

Ya se viene alertando acerca de esta triste posibilidad de que se produzcan enfrentamientos entre argentinos. La culpa de estos hechos es compartida. El gobierno quizá tenga más responsabilidades porque cuenta con más recursos para intentar evitar las confrontaciones que se puedan producir. Negándose a tratar en el Congreso el proyecto de ley de la oposición para reducir las retenciones a la soja, no hace más que envalentonar los ánimos crispados de los productores.

Al cerrarse la vía institucional a la cual recurrir ante políticas que desde el campo consideran insensatas, la primera opción que manejan es cortar las rutas. Algo ilegal, que debería analizarse más cuidadosamente por parte de los ruralistas, ya que a la larga es algo que les va a jugar en contra, y además puede terminar de la peor manera si los enfrentamientos recrudecen.

Por ahora son hechos aislados, pero ya se están viviendo acontecimientos que nos hace recordar los tiempos en que grupos armados luchaban irracionalmente por sus ideas en el país, y dejaban cientos de víctimas inocentes.

Al parecer habrían amenazado al presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, para que dejara de criticar las medidas del gobierno, o su familia correría peligro, según Marcelo Vernassi, el presidente de la FA en Rosario, adonde se realizaron los llamados mafiosos. En Chaco, dirigentes de la Coalición Cívica denunciaron que militantes kirchneristas atacaron la casa donde vive el hijo menor (13 años) de Elisa Carrió.


Episodios lamentables, que quizá no responden a directivas de funcionarios del gobierno, pero si son producidos por el permanente clima de confrontación que propone como estandarte el ex presidente Néstor Kirchner.


Son momentos en que resulta cada vez más difícil pedir frialdad a los productores, pero desde el gobierno alguien debe animarse a cuestionar el discurso del presidente del PJ, y calmar los ánimos. La presidenta parece acercarse a su marido en sus últimas apariciones públicas, donde recalcó la postura intransigente y desafiante del gobierno, por lo que algún miembro del gabinete puede ser la última esperanza de sensatez que calme la situación. Pero la verdad no veo a ninguno que se le anime al ex presidente.


Habrá que esperar que suceda en estos días de paro y cortes de ruta que quedan hasta el sábado, donde esperemos reine la racionalidad. El gobierno deberá enviar alguna muestra de intentos de conciliación si no pretende que esto se le vaya de las manos. Mientras tanto la crisis seguirá haciendo estragos en el país, y si los productores acopian las cosechas de soja que ya comenzaron, el gobierno perderá una fuente de ingresos clave para enfrentar un duro 2009. Quizá por ahí se vea obligado a ceder, porque por las vías de las negociaciones políticas parece que la situación no va a prosperar.