jueves, 24 de septiembre de 2009

LEY DE MEDIOS: ¿EL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS?

Una vez más vuelvo a aburrirlos un poco con esto de la ley de medios K, según la llaman en el grupo Clarín. Disculpen la reiteración temática, pero creo que hoy en día en indispensable que se escuchen voces diferentes acerca de este tema, ya que observo que el discurso oligopólico está penetrando en la concepción que la gente está asumiendo como propia acerca de este tema más que nunca.

Cuando hablo de “la gente”, me refiero a todos aquellos fuera del microclima mediático, aquellos que no están insertos en el mundillo del periodismo y de los medios de comunicación. A esa gente quiero trasmitirle estás líneas, porque todas las personas que conocen este tema más en profundidad, seguramente ya tengan sus posiciones tomadas, y ya han observado, con las dificultades del caso, que hay posturas disímiles y que una voz se está superponiendo sobre la otra de manera patética, circense, que da vergüenza ajena.

Me refiero a la voz del oligopolio, aquellos grupos que están en contra de la ley, y que están acudiendo a prácticas de una falta de honestidad intelectual notable. Sobre todo, la más visibles de estas prácticas poco éticas y de una bajeza despreciable (“la más visible” para aquellos que estamos dentro o nos interesamos por los medios de comunicación, no para la gente que lo ve de afuera) es la que está llevando a cabo el grupo Clarín, sobre todo su canal de noticias, TN.

En un principio, el grupo Clarín, que tiene una clara posición dominante en el mapa mediático, intentó una campaña de desgaste del gobierno a través de las tapas de matutino más leído en el país, pero esto no surtió efecto. Día tras día, desde que el proyecto se envío al Congreso, anunciaba una de las tantas irregularidades de este gobierno que ha habían sigo publicadas por otros medios pero que antes no “levantaban” o reproducían (que la mayoría son reales y deben ser investigadas), para seguir machacando su credibilidad.

No contentos con esto, y luego de la media sanción de la ley en la cámara baja (ya está siendo tratada en el Senado por 4 comisiones), inició otra campaña, más perversa, más manipuladora de la opinión pública, que es simplemente victimizarse ante el público. “TN puede desaparecer”, son los titulares más usados por el grupo en estos días, “¿Tendremos noticias?” se preguntan vulgarmente, “Radios y canales de TV podrían desaparecer” mienten impunemente, y autodeminándose el “periodismo independiente”. Esto no es así, estos medios no van a desaparecer, eso será decisión de esas compañías, que deberán vender esos canales o sus servicios de cable. En todo caso, estos medios cambiarán de manos, ya no estarán todos en las mismas garras del poder mediático-empresario.

Vean el inicio de este video, donde el periodista Jorge Lanata reflexiona acerca de esta “poco feliz estrategia” (el resto del video corresponde a un programa oficialista bastante chato, que no resulta relevante).




Mi postura acerca de esta ley es que debe sancionarse. De base, ya es mejor que la actual, eso no está en discusión, y si no se sanciona en este momento, en el que el gobierno está volcando todas sus fuerzas en ella, corre el riesgo de que con el próximo parlamento todo este necesario debate quede en el olvido.

Con el apoyo a la ley, no quiere decir que he mutado o he devenido en oficialista. Sigo pensando lo mismo de este gobierno, que manipuló el INDEC, utilizó las obras públicas para sus negociados con empresarios amigos a quienes favoreció durante todos estos años, nunca repatrió los fondos de la provincia de Santa Cruz, distribuyó la publicidad oficial a medios afines a su ideología, se enriqueció impunemente con recursos públicos, entre tantas otras cuestiones negativas y reprochables del kirchnerismo.

Pero ahora es tiempo de este debate, esta ley tiene aspectos muy positivos, y que modificarían el concentrado mapa mediático que unifica las voces y los discursos ideológicos y de todo tipo que deben estar presentes en la agenda mediática.
No es casual que muchas instituciones académicas, periodistas de renombre y políticos opositores apoyen esta ley. Son conscientes de la pésima situación mediática en la que estamos insertos en la que unos pocos manejan que es lo que se dice en la televisión y la radio.

Les dejo una entrevista que Víctor Hugo Morales le realizó a Jorge Lanata, donde hablan de este tema, y les puede brindar un panorama diferente al que están viendo en TN, al que están leyendo en Clarín, o al que están escuchando en radio Mitre.



Hay aspectos controvertidos como los de la autoridad de aplicación, que deberán ir acomodándose en la práctica, pero en su sentido profundo esta nueva legislación es positiva, más allá de todas las chicanas políticas que argumenta la oposición.

También quiero resaltar el discurso del diputado Claudio Lozano de Proyecto Sur en el Congreso, en donde brindó un panorama claro de la situación actual de concentración mediática, y de las “torpezas” en las que incursiona el oficialismo, que le dan pretextos a las posiciones conservadoras y de derecha para que todo el sistema quede como está, y puedan seguir haciendo sus negocios con los medios de comunicación.





Estamos en épocas de cambios y de disputas de poder abrumantes. Por eso, antes de tomar partido, habría que tratar de escuchar un poco más, no desconocer la postura del otro, ver más allá de lo que nos están diciendo los medios, que en estos momentos (y siempre fue así) están tomando partido a favor de sus intereses económicos, pero quizá ahora esto es más explícito.

El poder del Estado contra el poder mediático-empresario, es una lucha de pesos pesados, en la que la victoria del primero sobre el segundo quizá pueda brindar algún beneficio al pueblo, y pluralizar las voces, ampliar la oferta discursiva, y quitarle a grupos empresarios el poder de la palabra.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

LEY DE SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUALES: EMPOBRECIMIENTO DEL PERIODISMO

Cuando estés leyendo este artículo seguramente ya tenga media sanción el proyecto de ley de servicios de comunicaciones audiovisuales que impulsa el kirchnerismo para reemplazar la vieja ley de radiodifusión sancionada durante la última dictadura militar.
En la cámara de diputados se dio un debate enrarecido por el apuro del oficialismo por sancionar la ley, y el desorden de la oposición para pedir que se suspenda el debate por la demora del inicio del mismo.

Más allá de todas estas cuestiones de chicanas políticas, me gustaria dejarles algunas reflexiones que giran en torno a esta ley que cambiará (habrá que ver si para bien o para mal) el futuro de nuestras vidas.


La primera de ellas es acerca del triste momento que está viviendo el periodismo en nuestro país. El encarnizado debate entre el principal grupo mediático, Clarín, y el gobierno de turno, está produciendo un desgaste en la credibilidad de esta profesión, del cual será muy difícil recomponerse.

Los intereses corporativos de Clarín están recayendo de tal manera sobre los periodistas, que estos se ven obligados (quizá con gusto) a manipular la información de una manera poco ética que perjudica la ya muy maltratada imagen de esta profesión.

Es admisible que un medio tenga una visión contrapuesta a la del poder de turno, de hecho, el periodismo se caracteriza por ser un medio de control de dicho poder, por lo que es común que se produzcan roces. Lo que no se puede tolerar dentro del ámbito mediático es el manejo deshonesto de la información, que busca generar que los receptores asuman como propias concepciones de las corporaciones que buscan limitar el poder del gobierno para sus propios beneficios económicos.

Para llevar esto a un ejemplo tangible, basta ver el diario Clarín de hoy. Voy a citar un sólo caso dentro de los cientos que se están viendo hoy en día en todos los medios que maneja este grupo multimediático. Página 6 del diario de hoy, titular: “Sin cambios, el proyecto golpea el pluralismo informativo”. Puede ser que esto sea verdad, quizá sea la verdad que maneja el grupo Clarín, y es aceptado que así sea, pero lo que no se puede permitir, es que esta visión parcial, este recorte de la realidad, esta lectura del hecho que hace el diario (dentro de tantas otras que se pueden hacer), sea postulada como una información más, sin aclarar que es una opinión del medio.

El artículo no contiene firma (vaya forma cobarde de manipular la información, ya que al menos podrían dar la cara), y está en la sección El país, donde aparecen todas las informaciones políticas del día, nada de editoriales. En la nota dan una serie de argumentos válidos referidos al titular, pero insisto, se pretende, bajo ciertos mecanismos retóricos y estilísticos (misma tipografía y formato que las demás notas) hacer pasar la visión del diario, como la verdad que deben asumir como propia los lectores.

Son pequeños detalles que para el lector común pueden pasar por alto, esa es la intención de estas manipulaciones, pero para personas como yo que pretendemos un major futuro para el periodismo, resulta degrandante y da vergüenza ajena.

La otra cuestión que quería analizar era la de las idas y vueltas del gobierno con respecto a temas de esta ley, que generan dudas acerca de la buena voluntad del oficialismo.

Primero fue con lo de la cancelación de la fusión de Multicanal y Cablevisión, que había aprobado Kirchner en el final de su mandato, algo que fomentaba las actividades monopólicas, muy cuestionadas por el kirchnerismo durante el debate de esta ley. El otro aspecto en el que debió dar marcha atrás fue en el de las telefónicas, a las que se les impidió ingresar en el negocio de la televisión por cable, algo que antes estaba contemplado en el proyecto kirchnerista que está siendo analizado y debatido en el Congreso.

¿Qué pasó en el medio para que esto suceda? ¿El oficialismo se dio cuenta de las contradicciones que se estaban produciendo entre estos hechos y su discurso? Probablemente esto haya ocurrido, pero no fue el único motivo. El gobierno sabía que para sumar los votos necesarios para sancionar esta ley debía dar marcha atrás en estas cuestiones. Prefirieron perder estas batallas pero no la guerra final contra el grupo Clarín. Dejaron de lado futuros posibles negocios de empresarios amigos vinculados a las telefónicas para lograr la sanción de la ley que le de el poder suficiente para imponer su visión de la realidad. Este creo que es el objetivo final del kirchnerismo. La libertad de expresión es una excusa poco creíble en palabras de gobernantes que manejaron discrecionalmente fondos de la publiciad oficial (y lo seguirán haciendo) para acallar voces disidentes y para financiar medios y periodistas que sirvan como trasmisores de sus discursos.

El kirchnerismo no cree en la tarea del periodismo, no está interesado en el rol fundamental que la prensa tiene en una república. Al gobierno no le gustan las críticas, quiere que todo sea a su manera, busca que los medios estatales (devenidos en gubernamentales ya que responden al poder de turno), monopolicen y unifiquen el discurso según su conveniencia.

En este marco complicado, de una lucha feroz de poder es difícil encontrar voces racionales. Las posturas se radicalizan, se enceguecen y pierden honestidad. Lo único que pretendo trasmitir, es que todos realicemos una lectura más crítica de estos acontecimientos, para luego poder debatir acerca de éstos, y lograr de una vez por todas que la resolución de este tema favorezca al pueblo argentino, que tiene el derecho de acceder libremente a la información, y a una pluralidad de opiniones sobre las mismas.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

MAFÍA DE LOS MEDICAMENTOS: MISERIA HUMANA

La gestión kirchnerista (me refiero al gobierno de Cristina Fernández y el de su marido Néstor Kichner), viene acumulando hechos de corrupción que van limando su trasparencia. Esto debilita, deslegitima, le quita poder de acción y encierra al gobierno en un callejón del cual no parece haber una salida clara.

Esta vez, un nuevo hecho de corrupción salpica la administración de la pareja gobernante. La mafia de los medicamentos, denunciada por la ex ministra de salud Graciela Ocaña (ver video donde explica el funcionamiento de esta mafia), que debió renunciar producto de presiones de sindicalistas y empresarios que muerden de este negocio sucio y perverso, ha sacado a la luz la miseria humana como pocas veces. No sólo que lucran con enfermos terminales, a los que les dan medicamentos falsificados, sino que además, con eso dinero, financian a políticos para luego recibir favores para seguir con sus oscuros, turbios y desagradables negociados.



En uno de los allanamientos ordenados por el juez Oyarbide en esta causa, se encontraron en la casa de un empresario llamado Néstor Lorenzo, copias de cheques que habrían sido pagados al Frente para la Victoria por personajes desconocidos, sin ningún historial financiero importante. Torres, Pose y Brito, los “aportantes” en cuestión, serían testaferros de Lorenzo, que estaría lavando dinero de sus asquerosos negocios con medicamentos truchos.

El entramado que hay detrás de todo esto, y que involucra a sindicalistas, obras sociales, empresarios y políticos es difícil de discernir, y la justicia tendrá una ardua tarea para tratar de desenmarañar todo este pelambre de intereses y negociados.

Más allá de esto, es difícil de entender como hay gente que lucra con esto. Con la vida de otros. Pero encima esos otros son los más débiles. Los que no pueden manifestarse. Los que luchan contra enfermedades sin saber que quizá están consumiendo medicamentos que en vez de ayudar, les causarían más daño.

Es notable el grado hasta el cual puede llagar la miseria humana. Es realmente vomitivo saber que hay gente que busca dinero con esto. Es abrumador ver hasta que punto penetró en esas cabezas el discurso mercantilista del capitalismo como para que lleguen a buscar métodos de enriquecimiento a costas de los enfermos. Esta es una nueva expresión de lo mismo. La gente busca dinero a cualquier precio, y enloquece en su búsqueda.

Eso no es todo, lo desesperanzador y lo que genera tristeza es que los políticos, los encargados de erradicar esto del sistema, se financian a través de ellos, se involucran con ellos. ¿Pecaron de ingenuos los Kichner al aceptar casi un millón de pesos de esta gente que está envuelta en sospechas y denuncias de oscuros negociados con medicamentos falsos? Pecaríamos de ingenuos nosotros si creyéramos que esto es así.

La política, la herramienta de cambio, la esperanza de un provenir, una vez más es menoscabada por la corrupción. Una vez más hay que asumir que en nuestro país nunca esto va a cambiar. Una vez más derrumban las ilusiones que despiertan ciertas cuestiones o iniciativas que llevan adelante políticos oficialistas o de la oposición y que abren una puerta como para que pensemos que las cosas algún día van a ser mejores.

Si los políticos, los que tienen las herramientas para modificar la realidad, se involucran con este tipo de personas que no merecen ni el desprecio, estamos mal. La Justicia debe ir a fondo para comprobar si estas vinculaciones son reales. No se pueden admitir más este tipo de cuestiones. Empresarios perversos que lucran con los enfermos y financian políticos que a cualquier precio, bajo esa consigna de que “el fin justifica los medios”, buscan poder. No es un cuento ni una película de Hollywood. Es lo que tenemos, ¿será lo que merecemos?

jueves, 3 de septiembre de 2009

LEY DE SERVICIOS AUDIOVISUALES DE COMUNICACIÓN: JUEGO DE PODER.

Estamos inmersos en un debate muy relevante para el futuro del país, y sobre todo para el futuro del periodismo argentino. La nueva ley que pretende promulgar el gobierno para erradicar la vieja ley de radiodifusión elaborada por la junta militar que gobernó el país a finales de la década del 70’ y principios del 80’, ha revuelto al mundillo mediático generando una disputa de poder más que interesante.

Antes de repasar las cuestiones técnicas que se discuten y las cuestiones políticas que la oposición reclama ante la celeridad con que el gobierno pretende sacar esta esperada y necesaria ley (ver abajo), quisiera hacer un análisis de la cuestión mirando desde afuera, pero a su vez con los pies dentro del barro.

¿A qué me refiero con esto? Intento mirar la cuestión sin tomar una postura pro gobierno, ni una postura pro Clarín y oposición, pero soy consciente de que para todos aquellos que practicamos el periodismo como profesión o hobbie, estos son momentos cruciales que nos involucran y que repercutirán en nuestras carreras.

El panorama mediático actual asusta. Todas las empresas mediáticas están controladas por empresas que busquen antes que nada, ganancias. Esto repercute de manera feroz en el periodismo, que debe responder a este modelo de mercado que se guía con leyes económicas más que con reglas periodísticas.

El oligopolio mediático que hay actualmente no deja mucha opción a los periodistas. O se es parte de estos grupos manejados por empresarios desinteresados en el porvenir de la profesión, o no se es nada. Sos, o no sos. Si querés ser periodista debes someterte a las reglas de juego de estas empresas que someten a los jóvenes a pésimas condiciones laborales, sino, cada vez hay menos caminos para poder hacer del periodismo una profesión que te permita mantenerte.

Además de estas cuestiones económicas, están las cuestiones editoriales. Las empresas que cada vez controlan más medios y poseen más dinero (con lo cual tienen mucho más alcance que un medio independiente como este patético blog que no leerán más de 10 personas), están generando una uniformidad en los discursos, que afecta a la democracia. Todos dicen lo mismo, la gente tiene que pensar en los temas que los grandes medios ponen en la agenda, los periodistas deben hablar de lo que sus medios les exigen según su línea editorial cada vez más politizada y que esconde detrás de la información intereses espurios alejados de lo que el periodismo debería forjar, una libre información, y medios independientes de todos los poderes del país (algo vital para todo régimen democratico).

Ante este escenario complejo en el que debemos insertarnos periodistas que recién nos iniciamos en esta profesión, esta nueva ley podría significar una luz de esperanza, pero hay tantas cuestiones relacionadas a los modos de gobernar del kirchnerismo, que rápidamente esa luz se apaga.

Este gobierno, al igual que el anterior, ha demostrado ser muy reacio ante las críticas. No estoy descubriendo nada, al gobierno no le gusta que lo critiquen, no lo tolera, no lo acepta. Y una de las principales tareas del periodismo es esa, siempre y cuando se realice de forma constructiva, y como mecanismo de control de los gobernantes.

Tanto Néstor Kirchner como Cristina Fernández mostraron un gran interés por el discurso que recibe la opinión pública de parte de los medios, y se esforzaron por imponer su visión de la realidad con métodos poco democráticos.

Uno de ellos, y el más claro y evidente, es el manejo discrecional de la publicidad oficial. Ese dinero que parte desde el Estado a los medios para hacer anuncios propagandísticos de los actos del gobierno. ¿Con que honestidad intelectual este gobierno va a impulsar una ley que supuestamente va a abrir en juego de la información y la va a democratizar, cuando desde que inició su mandato siempre a utilizado los fondos públicos para premiar a aquellos medios que seguían su línea de pensamiento, y para castigar a aquellos que se mostraban críticos de sus políticas?

¿Un gobierno tan interesado en imponer su discurso, va a permitir ahora la libre circulación de la información por más que sea crítica de su gestión?

Nada hace prever que si. El dinero que arbitrariamente el gobierno manejó para financiar a medios afines, debió distribuirse por todos los jugadores del mapa mediático.

Estas cuestiones hacen dudar de las convicciones y planteos esgrimidos por la presidenta en su anuncio del envío del proyecto al parlamento donde ya comenzó a discutirse.

La situación es compleja, de un lado están las empresas que poco se interesan por el periodismo, y sólo buscan poder maximizar sus ganancias, y del otro lado está este gobierno que no tolera las críticas y busca manejar la prensa para imponer su visión de la realidad.

Este proyecto si hubiera sido presentado por otro gobierno no hubiera generado tantas dudas, y hubiera sido un paso adelante en la democratización de los medios, pero al ser defendido por el kirchnerismo, parece ser un paso adelante en el camino emprendido desde el 2003 cuyo objetivo final parece ser el amordazamiento de la prensa a la que se busca someter a la línea editorial gubernamental.





Aspectos técnicos en debate (Voy a hacer un breve repaso de las cuestiones en discusión):

- La autoridad de aplicación (que se encargará de verificar el cumplimiento de la ley) dependerá de la Secretaría de Medios (la misma que distribuye arbitrariamente el dinero de la publicidad oficial), o sea, del Poder Ejecutivo, lo que genera suspicacias debido al excesivo poder con el que contarán los presidentes para otorgar licencias o sacarlas. Esa misma autoridad de aplicación estará integrada por cinco miembros que serán nombrados por el ejecutivo. Más suspicacias.

- Las empresas telefónicas pueden ingresar al mercado de los medios. Esto estaba prohibido, porque estas empresas de servicios públicos, cuentan con redes que llegan a casi todo el país, lo que les da una ventaja comparativa enorme con respecto a las empresas de cable. Los límites que se les imponen es que deben crear una empresa separada para evitar subsidios cruzados, y no deben tener dueños extranjeros (sólo el 30% de las acciones). Hay versiones que indican que empresarios afines al gobierno pretenden adquirir acciones de Telecom, y es más que conocida la buena relación de Kirchner con el grupo Telefónica (al que le brinda entrevistas en exclusiva mediante Telefe, el canal que pertenece al grupo español)

- El proyecto propone dividir el espectro por el cual se propagan las señales de radio y TV en tres. Por un lado estará el uso comercial, por otro lado tendrán lugar ONGs, y por último habrá espacio para medios estatales (todos tendrán el 33% del espectro). Lo que no se dice es como van a financiarse las organizaciones sin fines de lucro, lo que abre la puerta a que empresas usen testaferros y usen ese espectro con fines comerciales.

- Las empresas no podrán tener más de 10 licencias (antes podían hasta 24) para operar radios y canales de TV en todo el país, algo que fomenta la desconcentración mediática. A su vez, los operadores de cable (Cablevisión y Multicanal finalmente no podrán unirse), no podrán tener más del 35% de abonados en todo el país. Tampoco podrán tener un canal de aire en la misma ciudad en la que brindan sus servicios (Clarín, dueño de Cablevisión, deberá desprenderse de Canal 13, o viceversa).


Aspectos políticos en discusión:

- La oposición pide que se discuta el tema con el nuevo Congreso elegido el 28 de junio, y no ahora. El gobierno pretende una rápida sanción ya que luego del 10 de diciembre (cuando finalmente asuman los nuevos congresistas) no tendrá mayoría absoluta como venía teniendo hasta ahora. El proyecto tiene cerca de 160 artículos, por lo que parece inaudito que se discuta en un mes como pretende el Ejecutivo, que llamativamente, no mostró el mismo fervor por discutir los proyectos antes presentados por la oposición.

- Varias entidades de prensa y opositores piden que se realice un debate más amplio y “desapasionado”, ya que en estos momentos hay un conflicto encarnizado entre el grupo Clarín y el gobierno, que incluyo el destrozo de varias receptorías del grupo mediático, y pegatina de afiches con consignas violentas al igual que las pintadas en sedes del principal holding de medios de nuestro país.

Habrá que ver en que deviene todo este polémico y feroz debate y juego de poder. ¿Se pasará de un oligopolio de medios a un oligopolio de empresarios amigos del poder, o se democratizará el espectro y tendremos acceso libre a la información? ¿Los periodistas seguiremos sometidos a las empresas mediáticas o ahora estaremos sometidos a la línea editorial del gobierno? ¿Podremos algún día trabajar libremente? Suena utópico.

miércoles, 26 de agosto de 2009

LA TENENCIA DE MARIHUANA PARA CONSUMO PERSONAL YA NO ES DELITO

La Corte Suprema de Justicia, en un fallo unánime, declaró inconstitucional el segundo párrafo del Artículo 14 de la ley de drogas que castigaba con hasta dos años de cárcel para aquellos que tenían en su poder estupefacientes para uso personal. Esta determinación del máximo tribunal fue por un caso en el que estaban imputados cinco jóvenes que tenían tres cigarrillos de marihuana cada uno, los cuales fueron absueltos.

Hasta el día de ayer, las políticas de "guerra contra las drogas", perseguían y criminalizaban a las personas que tenían algún tipo de droga para consumo personal. Esto provocaba que los recursos del Estado se volcaran casi en su totalidad a detener y enjuiciar a "perejiles", y no se focalizaran en donde realmente debían: los verdaderos delincuentes, es decir, los narcotraficantes.

Es un fallo que generará un debate social latente e impostergable porque las políticas implementadas hasta el momento han fracasado rotundamente. No me atrevo a decir que esto vaya a cambiar la realidad del país, pero al menos es una forma de buscar una salida a un problema que el sistema vigente hasta el día de ayer, estaba empeorando.

Los jueces de la Corte con diversos argumentos, privilegiaron el artículo 19 de la Constitución Nacional que establece que "las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a dios, y exentas de la autoridad de los magistrados".

Esto no quiere decir que a partir de hoy la droga es legal, no seamos ingenuos. Este fallo sólo habla de marihuana, e intenta descriminalizar a los consumidores, que si estarían cometiendo un delito si sus prácticas perturban a otra persona. Hasta que el Congreso de la Nación no determine una nueva ley de estupefacientes que indique hasta cuanta cantidad es consumo personal, y qué drogas son las que las personas podrán portar, todo seguirá igual, si un policía en una requisa detecta la tenencia de drogas, procederá a detener al individuo y el juez será el encargado de resolver la situación (los tribunales inferiores generalmente respetan las nuevas doctrinas establecidas por el máximo tribunal).

Es un paso interesante el que se está dando en la lucha contra las drogas. Todos son libres de hacer lo que quieran en su ámbito o esfera privada, pero ello no exime al Estado a involucrarse de manera más firme y responsable con nuevas políticas de contención, que abran un camino para aquellos a los que se les fueron cerrando por negocios de delincuentes que lucran con la vida de las personas más indefensas. Me estoy refiriendo al paco.

En el fallo no se precisa que ocurrirá con aquellos a los que se detiene con esta pasta base obtenida de residuos de cocaína y que tiene una letalidad escalofriante, pero debería buscarse, siguiendo la línea de esta histórica determinación de la Corte, la forma de que no se recaiga con el peso de la ley sólo a quienes son víctimas de este nuevo flagelo, y si se combata contra aquellos personajes sin ningún tipo de ética ni moral que matan gente para engordar sus billeteras.

Habrá que esperara la reformulación de la ley de drogas, y ver como reaccionan los tribunales de primer instancia luego de este cambio de rumbo en la lucha contra los estupefacientes, pero sin duda es un momento de inflección y de debate muy rico e interesante que debería generar ideas superadoras a las actuales que han demostrado ser obsoletas ante las nuevas circunstancias y realidades que se viven sobre todo en los lugares más postergados y con más carencias.

Repito, esto no es una legalización de las drogas, el fallo lo deja bien en claro, no será delito la tenencia para uso personal, algo un tanto difuso que deberá clarificar el Congreso de la Nación.

Hasta ahora las políticas implementadas en esta materia no funcionaron; aporto sólo un dato más, Argentina ocupa en primer lugar en el ranking de países con más estudiantes secundarios que consumen pasta base según la Oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito. Una simple muestra de la poca efectividad de las políticas de persecusión de criminalización de los consumidores, implementada tiempo atrás, por lo que esta nueva forma de encarar la situación abre una puerta esperanzadora frente al flagelo de los estupefacientes.


miércoles, 12 de agosto de 2009

EL FINAL DEL MONOPOLIO DE CLARIN CON EL FÚTBOL

Histórica decisión. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) rescindió el contrato mediante el cual la empresa Televisión Satelital Codificada (TSC) tenía los derechos exlcusivos de la televisación del fútbol en nuestro país.

De esta manera se rompe con el monopolio del grupo Clarín en este mercado que manejaba a su antojo y de cual se llevaba miles de millones anuales. Paso a explicar brevemente el episodio que devino en este acontecimiento que democratiza el derecho de ver el deporte cultural de los argentinos.

Los clubes adeudados hasta el cuello (esto hay que investigarlo de manera paralela y ver que responsabilidades recaen sobre los dirigentes que se enriquecen de manera corrupta), mediante la AFA, piden que la empresa que maneja los derechos de televisación ponga más plata por dichos derechos. TSC, es una empresa manejada por el grupo Clarín y por TyC en partes iguales.

Dicha entidad se encargaba de vender esos derechos a las operadoras de cable del país, entre las más importantes Cablevisión y Multicanal.

O sea que el grupo Clarín, poseedor del 50% TSC le vendía los derechos para trasmitir el fútbol a empresas del mismo grupo Clarín (Cablevisión y Multicanal pertenecen al multimedio más importante del país). Además los partidos son trasmitidos por TyC Sports y TyC Max, también propiedad de Clarín junto con Torneos y Competencias.

De manera que el grupo obtenía dinero en todos los eslabones de la cadena de este mercado. Poseía los derechos, la capacidad de distribuirlos y de vender el producto final. Un desproposito abusivo que recaía en los bolsillos de todos los amantes del fútbol que debían pagar por el codificado o por los servicios de cable para ver a sus equipos. Y hasta debían esperar hasta las diez de la noche para ver los goles de la fecha porque el canal que maneja el grupo Clarín poseía los derechos para ser el primero en repetir las imágenes de la jornada.

De todas formas, habrá que ver que sucede a partir de ahora. Por un lado TSC dice que enjuiciarán a la AFA por esta ruptura del contrato que tenía vigencia desde 1991 y hasta 2014. Dicho juicio sería por unos 1500 millones de pesos, que según la AFA, los clubes no deberán hacerse cargo, y esa entidad asumirá todas las responsabilidades.

Por cierto, ¿por qué demoraron 18 años en darse cuenta de estos abusos del grupo Clarín que pagaba miserias por los derechos de televisación y se llevaba miles de millones de toda la cadena productiva? El contexto político actual de embestida del gobierno contra el grupo parece ser la explicación más certera.

El gobierno sería el que intercedió de manera incisiva para terminar con este contrato, y el Estado sería quien maneje los derechos a partir de ahora. El tema es que la cifra que trascendió que pagará el Gobierno Nacional para contar con la potestad de televisar el fútbol, sería de 600 millones de pesos (más del doble de lo que pagaba TSC).

Habrá que esperar los anuncios previstos para el viernes en donde el gobierno definirá los nuevos mecanismos para televisar el fútbol. Si es que se invierte esa suma de dinero, tendrán que ver como se recupera, puede que sea mediante publicidad en los partidos que podrían ser trasmitidos por Canal 7 y el canal Encuentro, o con licitaciones en donde compitan libremente empresas que pretendan explotar esos derechos, y abonen al Estado lo que corresponda. De esta manera se perdería la democratización plena del fútbol ya que algunos partidos serían trsmitidos por cable, y el fútbol debe ser trasmitido por canales de aire para que todos los argentinos puedan ver los partidos.

Pero no quiero adelantarme más a los hechos, sin desconocer este primer y lúcido paso para terminar con el monopolio que propone el grupo Clarín, no hay que perder de vista varias cuestiones:

-El endeudamiento de los clubes debe ser investigado.

-El rey de la AFA (no presidente), Julio Grondona, debe explicar porque todos estos años se mantuvo este negocio en el que estaba involucrado y del cual obtenía sus réditos.

-El mecanismo mediante el cual el gobierno obtenga esos 600 millones que se prevee que pondrá debe ser fiscalizado para evitar la reasignación de dinero destinado a otras cuestiones más importantes.

-Debe seguirse de cerca el enfrentamiento del gobierno contra el grupo Clarín, que por un lado pone límites a las actividades monopólicas, pero por otro lado limita la libertad de expresión en algunos casos.


Es esperanzador este cambio, pero no hay que ser ingenuos, como dijo elisa Carrió: "Son todos mafiosos", en referencia a los que manejan la televisación del fútbol, hay que seguir de cerca para ver si el Estado Nacional limita esas actividades mafiosas (que insisto, Gondona debe explicar), o participa de manera cómplice como con otras cuestiones.

jueves, 6 de agosto de 2009

CONFLICTO GOBIERNO-CAMPO: MAS DE LO MISMO

Intransigencia, orgullo, poder, dinero, rencor, manipulación, máscaras, escasez de autocrítica, carencia de ideas, falta de apertura mental. Esto se me viene a la cabeza cuando pienso acerca del interminable conflicto gobierno-campo. De un lado se siguen proponiendo diálogos de dudosa productividad, y del otro lado se sigue alentando a la ruptura con el poder político de turno.
Esto a dejado de ser una lucha sectorial en materia económica, desde hace rato. Antes los dirigentes de la mesa de enlace pretendían justificar sus recurrentes protestas mediante este pretexto, pero ya quedó claro que es una lucha de poder.

Hugo Biolcatti, el presidente de la Sociedad Rural hablando de pobreza, y extendiendo los límites del debate inicial por las retenciones móviles a las exportaciones de algunos productos agropecuarios es una muestra de ello.

Las palabras del jefe de Gabinete Aníbal Fernández criticando la historia de la entidad nombrada anteriormente, también es una muestra de que hay algo detrás de esos 10 mil millones de pesos en disputa entre el fisco y las agrupaciones de productores rurales.

De todos modos, ya canso esta pelea de sordos. No hay capacidad de escuchar y generar políticas consensuadas. Nadie cede, quizá por una cuestión más de orgullo que de otra cosa a esta altura del pesado debate. O tal vez incapacidad.

Si no hay acuerdos en estos encuentros dialoguistas auspiciados por el gobierno, deberían acudir al Congreso con sus peticiones, como dicen que hacen los dirigentes agrarios, y limitar a ese recinto el debate, sin caer en espectáculos desagradables como el discurso de Biolcatti y su repentino interés por la pobreza.

Me causó el mismo desagrado escuchar salir de la boca de este dirigente representativo de los sectores oligárquicos, palabras compasivas con respecto a los que menos tienen, que cuando lo hace Cristina Fernández, la multimillonaria presidenta de la nación.

Se aprovechan de los pobres hasta en sus discursos. No sólo les son funcionales a la hora de votar, sino que también los usan para persuadir a la gente en que ellos son los buenos de esta película que posterga más de la cuenta su seguramente triste final, en el que los más favorecidos van a ser como de costumbre los que más tienen.

Me da lástima por la gente del campo de verdad, que Biolcatti haya quedado como la figura representativa de este sector que tanto trabajó y trabaja para el avance productivo de nuestro país.

Del lado del debilitado gobierno el panorama no es mucho mejor. Aníbal Fernández, el ladero de Néstor Kirchner encabeza las negociaciones, con la intransigencia que lo caracteriza. Ante las cámaras de los programas periodísticos se lo ve como un santo que procura la paz y el amor, pero puertas adentro difícilmente cambie su carácter poco proclive a los consensos. Sabe que no puede mostrarse desafiante ante la opinión pública luego de la derrota electoral que condenó justamente ese tipo de posturas, pero la esencia de las personas se mantiene a lo largo de sus vidas.


Veremos si el nuevo Congreso allana el camino de este conflicto que amenaza con generar (si no es que ya los generó) más problemas económicos y sociales de los que ya están presentes en el país. Hasta diciembre, fecha en que asuman los nuevos congresistas, no veo salida racional al tema. Las retensiones a la soja son un pilar de financiamiento que el gobierno no está dispuesto a ceder, y las rentas extraordinarias que genera ese cultivo es algo que los grandes productores agropecuarios no están dispuestos a compartir con los demás sectores y con los productores más pequeños del campo.

En el fondo, esta me parece una pelea entre un Estado que busca ese dinero para financiar cuestiones alejadas de las necesidades urgentes del país (como lo hizo hasta ahora según los muestran los índices crecientes de pobreza y desigualdad social), y sectores pudientes dentro del mundo económico que buscan mayores rentas propias, utilizando a los sectores más postergados, y persuadiéndolos con patrañas como las que se escuchan en los discursos más politizados del conflicto.

¿Izquierda vs. Derecha? No, son todos parte de lo mismo.