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jueves, 6 de agosto de 2009

CONFLICTO GOBIERNO-CAMPO: MAS DE LO MISMO

Intransigencia, orgullo, poder, dinero, rencor, manipulación, máscaras, escasez de autocrítica, carencia de ideas, falta de apertura mental. Esto se me viene a la cabeza cuando pienso acerca del interminable conflicto gobierno-campo. De un lado se siguen proponiendo diálogos de dudosa productividad, y del otro lado se sigue alentando a la ruptura con el poder político de turno.
Esto a dejado de ser una lucha sectorial en materia económica, desde hace rato. Antes los dirigentes de la mesa de enlace pretendían justificar sus recurrentes protestas mediante este pretexto, pero ya quedó claro que es una lucha de poder.

Hugo Biolcatti, el presidente de la Sociedad Rural hablando de pobreza, y extendiendo los límites del debate inicial por las retenciones móviles a las exportaciones de algunos productos agropecuarios es una muestra de ello.

Las palabras del jefe de Gabinete Aníbal Fernández criticando la historia de la entidad nombrada anteriormente, también es una muestra de que hay algo detrás de esos 10 mil millones de pesos en disputa entre el fisco y las agrupaciones de productores rurales.

De todos modos, ya canso esta pelea de sordos. No hay capacidad de escuchar y generar políticas consensuadas. Nadie cede, quizá por una cuestión más de orgullo que de otra cosa a esta altura del pesado debate. O tal vez incapacidad.

Si no hay acuerdos en estos encuentros dialoguistas auspiciados por el gobierno, deberían acudir al Congreso con sus peticiones, como dicen que hacen los dirigentes agrarios, y limitar a ese recinto el debate, sin caer en espectáculos desagradables como el discurso de Biolcatti y su repentino interés por la pobreza.

Me causó el mismo desagrado escuchar salir de la boca de este dirigente representativo de los sectores oligárquicos, palabras compasivas con respecto a los que menos tienen, que cuando lo hace Cristina Fernández, la multimillonaria presidenta de la nación.

Se aprovechan de los pobres hasta en sus discursos. No sólo les son funcionales a la hora de votar, sino que también los usan para persuadir a la gente en que ellos son los buenos de esta película que posterga más de la cuenta su seguramente triste final, en el que los más favorecidos van a ser como de costumbre los que más tienen.

Me da lástima por la gente del campo de verdad, que Biolcatti haya quedado como la figura representativa de este sector que tanto trabajó y trabaja para el avance productivo de nuestro país.

Del lado del debilitado gobierno el panorama no es mucho mejor. Aníbal Fernández, el ladero de Néstor Kirchner encabeza las negociaciones, con la intransigencia que lo caracteriza. Ante las cámaras de los programas periodísticos se lo ve como un santo que procura la paz y el amor, pero puertas adentro difícilmente cambie su carácter poco proclive a los consensos. Sabe que no puede mostrarse desafiante ante la opinión pública luego de la derrota electoral que condenó justamente ese tipo de posturas, pero la esencia de las personas se mantiene a lo largo de sus vidas.


Veremos si el nuevo Congreso allana el camino de este conflicto que amenaza con generar (si no es que ya los generó) más problemas económicos y sociales de los que ya están presentes en el país. Hasta diciembre, fecha en que asuman los nuevos congresistas, no veo salida racional al tema. Las retensiones a la soja son un pilar de financiamiento que el gobierno no está dispuesto a ceder, y las rentas extraordinarias que genera ese cultivo es algo que los grandes productores agropecuarios no están dispuestos a compartir con los demás sectores y con los productores más pequeños del campo.

En el fondo, esta me parece una pelea entre un Estado que busca ese dinero para financiar cuestiones alejadas de las necesidades urgentes del país (como lo hizo hasta ahora según los muestran los índices crecientes de pobreza y desigualdad social), y sectores pudientes dentro del mundo económico que buscan mayores rentas propias, utilizando a los sectores más postergados, y persuadiéndolos con patrañas como las que se escuchan en los discursos más politizados del conflicto.

¿Izquierda vs. Derecha? No, son todos parte de lo mismo.

viernes, 20 de marzo de 2009

UN ANUNCIO QUE BUSCA EMBARRAR LA CANCHA

La presidenta anunció ayer la creación del “Fondo Federal Solidario”, que se encargará de distribuir o coparticipar a las provincias, el 30% de lo que el gobierno nacional reciba por los impuestos que cobra a las exportaciones de soja. Según explicó Cristina Fernández, cerca de 6.500 millones de pesos (el 30% de lo que ingresa al fisco por las retenciones a la soja) van a ser remitidos directamente por el Banco Nación hacia las provincias para realizar obras de infraestructura social.

La mesa de enlace y la oposición rechazaron el anuncio, al que tildaron de “electoralista”. Según los dirigentes rurales, el gobierno busca dividirlos de la sociedad y hacerlos quedar como que nada les viene bien. Los cortes de ruta ya se hicieron sentir en muchas provincias porque creen que este anuncio no soluciona los problemas de fondo de los pequeños y medianos productores, sino que busca “poner la plata de la soja en la campaña electoral”, según palabras textuales de Eduardo Buzzi el presidente de la Federación Agraria.


Las entidades del campo anunciaron hace instantes un paro de siete días en los que no comercializarán granos, oleaginosas ni ganado, pero no cortarán rutas, algo que es difícil de sostener ante el creciente malestar de los pequeños productores que no ven otra forma más coherente de manifestarse.

La medida en los papeles no es mala, como tantas otras que impulsó el gobierno, pero lo que está pasando en estos momentos es que hay una crisis de credibilidad y legitimidad de los funcionarios del oficialismo, que nadie les cree que realmente vayan o quieran compartir los ingresos del fisco.


Tiene mucho olor a política electoral este anuncio. El gobierno está buscando recuperar la lealtad de aquellos senadores y gobernadores de las provincias que se habían alejado por el conflicto del campo. Por eso les da esta posibilidad de administrar los ingresos de las retenciones a la soja de manera conjunta, y de esta forma, los reclamos de muchos dirigentes que decían que los recursos de sus provincias iban a parar a la caja nacional kirchnerista y no recibían nada, quedan desarticulados, sin la necesidad de rebajar las retenciones.


Igualmente hay muchas dudas de cómo va a evolucionar este fondo, ya que hay provincias sojeras como Córdoba, que recibirían menos de lo que ceden al fisco, y el 30% prometido parece escaso para todas las provincias.


Es una jugada que puede llegar a generar problemas en cuanto a las manifestaciones y paros que ya anunciaron desde el campo. El gobierno está buscando que se produzca un quiebre entre la opinión pública y la mesa de enlace de cara a las elecciones de junio donde el principal capital con el que va a contar la oposición es su cercanía a los dirigentes rurales. Es triste pero es así. Una vez más se va a producir el “voto bronca”, muchos electores van a optar por el “menos malo”, o cualquiera menos el oficialismo.


Pero los cortes de ruta, injustificables a esta altura, van a producir un efecto de disgusto que el gobierno pretende capitalizar. Las “bases” no ven otra alternativa, ya que en el Congreso, el oficialismo cobardemente no dio quórum para que se trate un nuevo proyecto para reducir y en algunos casos eliminar las retenciones.
El gobierno está embarrando la cancha, y habrá que ver como se posicionan los actores políticos que estaban distanciados, con esta medida a la que difícil oponerse.


Desde el gobierno insisten con el discurso de que no pueden atender todas las demandas de un sector de la sociedad y la economía, y que deben gobernar para todos. Desde las entidades rurales, se quejan de que sólo sus ingresos son los que se distribuyen entre los demás sectores.
Néstor Kirchner sigue con sus discursos agraviantes y que tildan a los sectores rurales de egoístas por no querer compartir sus rentas extraordinarias.

Adhiero a la idea de que las ganancias se distribuyan entre todos los argentinos, pero porque no se distribuyen los innumerables ingresos que tuvieron las empresas afines al kirchnerismo como Electroingeniería, o mismo el patrimonio del matrimonio que gobierna que ya supera los 17 millones de pesos, y que hasta hace 6 años no llegaba a los 2 millones. ¿Eso no se toca? ¿Eso no habría que repartirlo también, o al menos el 35% de esos millones que tienen los Kirchner?

miércoles, 11 de marzo de 2009

SE CUMPLE UN AÑO DE CONFLICTO GOBIERNO-CAMPO: ESTAMOS LEJOS DE UNA SOLUCIÓN.

Cuando parecía que todo se encaminaba, el conflicto con el sector agropecuario, a un año de su inicio, ahora vuelve a generar incertidumbres luego de la fallida o "pobre" reunión que ayer mantuvieron las cuatro entidades rurales y la ministra de Producción Débora Giorgi, el secretario de Agricultura Carlos Cheppi, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo.

Los avances de la semana pasada quedaron rápidamente en el olvido y las partes en disputa volvieron a mostrar sus puntos de vista irreconciliables en cuanto a las retenciones a la soja, que el gobierno no esta dispuesto a bajar de ninguna manera
Bajo el pretexto de que el gobierno nacional debe gobernar para todos los sectores de la sociedad, la presidente Cristina Fernández, y Randazzo, justificacaron la negativa a satisfacer la demanda del campo de que se baje el impuesto para exportar soja. La jefa de Estado dijo que hay quienes "añoran otros gobiernos débiles", en clara referencia al sector rural, que promete seguir dando pelea para lograr sus objetivos.

Mañana ya se van a empezar a producir algunas manifestaciones, y si el martes que viene cuando se produzca la cuarta reunión entre el gobierno y la mesa de enlace, no se generan algunos avances en los puntos en disputa, Alfredo De Angeli dijo que volverán a cortar las rutas.

Una especie de volver a empezar, justo a un año del inicio de esta contienda entre uno de los sectores más poderosos de la economía y el gobierno de Cristina Fernández.

A esta altura cuesta vislumbrar qué es lo que está generando el estancamiento en las negociaciones. Desde la oposición apuntan los cañones contra el ex presidente Néstor Kirchner y uno de sus laderos Guillermo Moreno. La necedad de estos personajes vinculados con las más altas esferas del poder del gobierno nacional, serían una de las causantes de este enriedo en el que se metieron y que cada día están pagando más caro en las encuestas, donde la imagen positiva de Cristina y Néstor sigue cayendo.

Desde el gobierno apuntan a la actitud poco conciliadora del campo como la principal cuestión que no deja que el conflicto se disipe. En sus apariciones mediáticas, los funcionarios kirchneristas más involucrados en el tema repiten que el sector rural se benefició muchos años con las políticas-económicas y ahora es tiempo de que compartan con el resto de la sociedad las rentas extraordinarias que tuvieron en el pasado.

Hay puntos en los que no va a haber solución por medio de negociaciones o actas-acuerdos como los de la semana pasada. Esos puntos son los que más encrispan a las "bases", que según indican los dirigentes del campo, "están con una calentura bárbara". En esos puntos, lo propicio sería generar debates parlamentarios y presentar proyectos que cotemplen las necesidades de unos y de otros, y que se imponga la mayoría, como pregona la democracia.

Hay algunos avances en este sentido. Desde la oposición se están analizando un paquete de medidas que pidió el agro, pero desde el oficialismo, que tiene mayoría en el Congreso, adelantan que no darán quorum para que los proyectos se debatan. Con este tipo de trabas se enardecen los pequeños y medianos productores que ven como sus ganancias se esfuman por la sequía y por el parate en la producción.

Va a ser difícil que se de otro debate como el de la resolución 125 en el que el vice presidente tuvo que desempatar con su voto no-positivo. Sería una muestra de aval para las instituciones democráticas y de madurez del gobierno, pero con las formas de hacer política que llevan a cabo, difícilmente se concrete. Además, en el Congreso hay muchos legisladores que votan respondiendo ciegamente a su bandera partidaria desatendiendo la voz del pueblo al que deben representar. Si no se solucionan y sinceran estas cuestiones, el gobierno de turno va a seguir imponiendo sus ideas y medidas mal que le pese a algún sector de la sociedad.

Este parece ser el camino que recorrerá el conflicto, con la vía parlamentaria bloqueada por el oficialismo, las protestas van a redoblarse y los paros van a volver a poner en jaque la economía del país. Para que esto no ocurra hacen falta gestos de ambos lados de la balanza, nadie tiene la totalidad de la culpa de que esta disputa se haya dilatado tanto tiempo, pero hay un sector que tiene más responsabilidades y facultades para resolverlo. Hasta que no se hagan cargo de esto no hay indicios de que la situación vaya a mejorar.


Kirchner auténtico

Luego de la derrota del justicialismo en Catamarca, donde el Frente Cívico de Brizuela del Moral se impuso a la formula Saadi-Barrionuevo, apoyada por Kirchner (Sí, Kirchner apoyó a Barrionuevo, que cargó duramente contra el ex presidente durante su gestión y ahora desde las filas del duhaldismo; pero el peronismo es así, las figuritas se acomodan según las circunstancias, no según las ideologías; obviamente esta alianza se rompió ni bien se conocieron los resultados de los comicios), el presidente del PJ salió al cruce del grupo Clarín.
Como era más fácil atacar a alguien que asumir la derrota, Kirchner cargó con dureza al grupo multimediático más poderoso del país con el que tiene un disputa desde el inicio del conflicto con el campo. El ex presidente se quejó porque según él nadie dijo que fue la mejor elección del PJ de esa provincia en toda la historia, y que le habían adjudicado la derrota a él, y cuando ganó su candidato la gobernación en Santiago del Estero el año pasado, nadie le dio ningún rédito.


Lo primero que no se entiende es por qué el presidente del PJ intentó nacionalizar estos comicios provinciales, cuyo padrón no representa ni el 1% del total del país. La presencia de Kirchner en aquella provincia, y la de varios funcionarios del gobierno nacional le dieron una inusitada importancia a unas elecciones que podrían haber pasado sin dejar las heridas que le provocaron al kirchnerismo.

La otra cuestión que no se puede entender es por qué el ex presidente continúa con su estrategia y estilo confrontativo contra todo aquel que no está de su lado, teniendo en cuenta que las encuestas muestran que la opinión pública reprueba este tipo de enfrentamientos.

"Clarín hablá con la verdad, decile la verdad a los argenitnos, qué te pasa Clarín", fue una de las referencias del presidente del PJ hacia el grupo mediático.
Apariciones como estas no tienen sentido, y retrasan los avances conciliadores de otros funcionarios que pretenden mejorar la situación del país por vías más razonables. La llamativa actitud conciliadora de Kirchner de la semana pasada, fue sólo un espejismo, el santacruceño cree en su estrategia y no está dispuesto a abandonarla. Habrá que ver como termina, según mi visión, el final no puede ser bueno con tanto radicalismo y extremismo. El tiempo dirá

martes, 3 de marzo de 2009

2da REUNIÓN GOBIERNO-CAMPO: ¿EMPIEZA EL CAMINO DE LAS SOLUCIONES?

Hace unas horas se llevó a cabo la segunda reunión entre el gobierno y la mesa de enlace de las entidades agropecuarias. Esta vez hubo una sorpresa especial, la Presidente de la Nación estuvo presente dos de las más de cinco horas que duraron las negociaciones, en las cuales quedó firmado un acuerdo entre las partes en disputa.

Parece que empieza a recorrerse el camino hacia la solución del conflicto que desgasto la imagen de la presidenta en su primer año de gestión. Es sólo un primer paso, habrá que ver si se empieza con el pie derecho, y estos avances se concretan y se perciben de forma contundente y palpable para los pequeños y medianos productores.

Era muy necesaria la presencia de Cristina Fernández ante la importancia de las tratativas que se estaban llevando a cabo en el Ministerio de la Producción entre el ministro del Interior Florencio Randazzo, la ministra de Producción Débora Giorgi, el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, y la mesa de enlace (Biolcati de la Sociedad Rural, Buzzi de la Federación Agraria, Gareto de Coninagro, y Llambías de CRA).

Se produjeron varios adelantos en las negociaciones, y se firmó un acuerdo, algo sin precedentes en la disputa gobierno-campo, y que satisface una de las demandas de la mesa de enlace que pedía medidas concretas y no “anuncios que no se sabe cuando se van a aplicar”, según se quejaba Buzzi antes del encuentro.

Se empezaron a hacer tangibles los avances en los acuerdos de la semana pasada, Randazzo expresó que esperan “que esto le ponga fin al conflicto con el campo”.

Por su parte, Giorgi, que nuevamente estuvo a cargo de la exposición técnica de los acuerdos, dijo que “fue una buena reunión de trabajo”, en las que se llegó a “acuerdos importantes”. (Par ver más detalles: http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=19710)

Los sectores de la carne, la leche y el trigo ya estarían trabajados y acordados, pero aún faltan otras cuestiones por resolver, como las retensiones a la soja, punto en el cuál sigue habiendo cortocircuitos, y en el que el gobierno se niega a ceder.

En la conferencia brindada por los dirigentes de las cuatro entidades del campo, se puso paños fríos al clima festivo de las declaraciones de Randazzo y Giorgi.

Se destacó como positiva la reunión, pero aseguraron que el conflicto está lejos de solucionarse.

Recalcaron en varios pasajes de sus declaraciones que la pérdida de confianza y credibilidad del gobierno es muy difícil de recuperar. Hasta que los acuerdos no se transformen en beneficios palpables para el sector agropecuario, los dirigentes rurales creen que no estarán solucionados los problemas. Llambías bromeó al decir que serían “magos” si solucionaran todos los problemas que sufre el campo en una reunión de cinco horas.

Biolcati, uno de los más duros junto a Buzzi, rescataron la presencia de la presidente en la reunión: “Indica preocupación y atención a los problemas del sector”, dijo Buzzi, mientras que Biolcati expresó que la presencia de Cristina Fernández, le agregó la cuota de poder que le falta a Giorgi y a Cheppi, que son los que realmente conocen las dificultades del campo. Esta sorpresiva aparición, le otorgaría un mayor grado de credibilidad al acuerdo firmado, según el presidente de la Sociedad Rural.

Aunque la aparición de la presidente se produjo de forma intempestiva, fiel al estilo K, que disfruta de los golpes de efecto mediático, al menos Cristina Fernández vio a la cara a los dirigentes del campo luego de casi nueve meses, y luego de tantas referencias indirectas hacia ellos. Seguramente tuvo un papel destacado a la hora de acordar por escrito y de forma fiable algunas cuestiones en discusión. Según Randazzo, la presencia de Cristina Fernández fue “determinante” por el grado de interiorización que tenía la primera mandataria con todos los temas que se hablaron.

La presidente anunció un plan de refacciones de ferrocarriles dos horas después de su encuentro con la mesa de enlace, pero evitó pronunciarse acerca de dicha reunión. Mantuvo su discurso retórico en busca de consenso, haciendo alusiones indirectas a los sectores agropecuarios que están en disputas con el gobierno nacional desde hace un año.

Hizo un llamado a aunar esfuerzos y poner inteligencia en un mundo que “se cae a pedazos”. Expresó que hay “procesar democráticamente las diferencias”, teniendo en cuenta el interés común, y agregó que hay que “pensar primero en los demás, algo que a veces nos olvidamos”. Pidió responsabilidad a todos los sectores de la economía y la sociedad, y recalcó el contraste que le produjo ver como vivían en un pueblo de Salta con respecto a otros “paisajes” que encima “patalean y protestan”, indirecta más que directa para el campo.

Al respecto, Buzzi dijo que todas las palabras pronunciadas por el gobierno en ese sentido, cobrarán otro significado cuando los acuerdos se concreten.
Por lo visto las diferencias continúan pero al menos hay otra vocación de diálogo por parte de ambos sectores. Va a ser crucial la implementación de este acuerdo en el corto plazo para el futuro de las negociaciones. El martes que viene, se viene la tercera reunión. Habrá que esperar y tener paciencia, desde el gobierno, desde el campo, y desde la sociedad que como enfatizan de uno y otro lado, está cansada de fracturas y divisiones.

miércoles, 25 de febrero de 2009

MESA DE ENLACE - GOBIERNO: LO QUE DEJÓ LA REUNIÓN

Después de tantos tironeos, se concretó la tan dilatada reunión. Duro más de tres horas y estuvieron los representantes de las cuatro entidades (Buzzi de Federación Agraria, Llambías de Confederaciones Rurales Argentinas, Biolcati de la Sociedad Rural y Garetto de Coninagro), frente a la ministra de Producción, Débora Giorgi, el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi y el ministro del Interior, Florencio Randazzo.

Se llegaron a acuerdos preliminares sobre algunas de las cuestiones que reclaman las insaciables entidades del campo. La lechería, la industria cárnica, el trigo y las economías regionales son los sectores en los que se llegaron a poner de acuerdo, pero para el campo es recien el inicio de unas largas negociaciones que continuarán la próxima semana y que tienen como principal cometido, lograr la baja de las retenciones a la soja. Punto en el cual el gobierno no está dispuesto a torcer el brazo.



Fuera de lo estrictamente técnico de los acuerdos (para eso pudieron ver a Giorgi en la conferencia de prensa luego de la reunión, disculpen que justo fueron las imágenes de C5N, pero eran las que que encontré), hay que rescatar que se han puesto en marcha nuevamente las negociaciones luego de casi siete meses de disputa mediática.

A pesar de que como dijo Buzzi, "están en un 4", haciendo referencia al nivel de los acuerdos a los que se han arribado, el gobierno ha aflojado su intransigente postura.

¿Se habrán dado cuenta los Kirchner que la realidad no es sólo lo que indica el INDEC y sus consultores amigos y que el país ya está inmerso en una crisis sin techo y falta menos de ocho meses para las elecciones?

Sea lo que sea, los dirigentes del campo, han resaltado la apertura del dialogo mantenida con los funcionarios sentados en la mesa de negociación, sobre todo Randazzo, al que todos ven como uno de los más fieles laderos del presidente del PJ, Néstor Kirchner (que por otra parte hoy cumple 59 años, justo el día en que José de San Martín estaría cumpliendo 231 años).
La duda que me queda es por qué la presidenta no asistió a la reunión. Para anunciar medidas siempre está lista y radiante como de costumbre, pero ¿No ameritaba la presencia de la primera mandataria en una cita tan relevante para la economía del país?

A Cristina se la pudo ver anunciando nuevas medidas para incentivar el consumo en momentos en que la gente cuida hasta el último centavo. Plan canje de bicicletas, créditos para incentivar el consumo (financiado por la ANSES), reformuló y flexibilizó el plan canje de autos, entre otras medidas del gobienro para reactivar la economía que ya empieza a sentir los efectos de la crisis del capitalismo.

Lo llamativo fue que la presidenta, minutos antes de la reunión, volviera a hacer referencia a los sectores rurales: "Hoy es el momento de impulsar el consumo y la actividad. Quiero llamar a recapacitar a algunos sectores de la economía que hoy pueden darse el lujo de no comercializar sus productos". "Nadie puede pensar en dejar de vender sus productos, salvo los sectores que tienen gran rentabilidad", agregó con relación al paro de comercialización de productos agropecuarios que se extendió hasta minutos antes de la reunión. No es usual que la presidenta intente entorpecer el diálogo, pero se la vio como pocas veces, con el traje que le sienta bien a Néstor.

A pesar de estas declaraciones, y de la toma del banco de Entre Ríos por parte de Alfredo De Angelis, referente de la Federación Agraria en aquella provincia, en reclamo de las desproporcionadas subas en las tasas por parte de la entidad que está en manos de Eskenazi, uno de los empresarios afines al kirchnerismo, se puso llevar a cabo la tan mentada reunión.

Es difícil entender como De Angelis lleva a cabo este tipo de actos en los cuales se arriesga su reputación y su buena imagen ante los medios, creo que el entrerriano quizó dar un golpe mediático antes de la reunión, pero esto le jugó en contra sin ninguna duda. Todos los medios titularon como "toma del banco", a pesar de que intentó desmentirlo el dirigente rural, aduciendo que sólo era un reclamo pacífico de clientes de aquella entidad financiera.
Resta visualizar como serán las reacciones mediáticas de ambos sectores en disputa. Todos van a tener que ser muy cuidadosos esta semana. La opinión pública ya no tolerará ningún agravio, o actitud confrontativa, y las elecciones están muy cerca.

La situación al momento es de tensa calma, cualquier chispa puede encender una fogata en tiempos en que la situación política-económica pende de un hilo.
Acitudes como las del ex presidente Kirchner, llamando "enemigos" a aquellos legisladores que decidieron abandonar la bancada oficialista, pueden "dinamitar" el diálogo (como se escuchó decir mucho esta semana).
Hasta ahora el gobierno se sinceró y concedió una bolsa de unos 1300 millones de pesos. Es un primer paso hacia la disputa de fondo, las retenciones a la soja. Con personajes más dialoguistas como Giorgi o Cheppi, o la misma presidenta de la nación, quizá en el horizonte asome una luz de esperanza y consenso. Pero si se entrometen los personajes que hicieron que esta inoportuna disputa se prolongara casi un año, el futuro no asoma prometedor.

jueves, 19 de febrero de 2009

QUE LOS CUMPLAS ¿FELIZ?

Hoy nuestra señora presidenta cumple 56 años, justo el día en que Panorama Negro cumple 50 entradas o artículos o posts. Me pregunto si Cristina Fernández encontrará algún motivo para festejar. Me propongo a hacer un breve repaso de la actualidad política, económica y social de Argentina, para demostrar que la presidenta debe estar más preocupada que feliz por llegar de tan buena forma a sus 56 años.

Comencemos por las cuestiones políticas-electorales. La salida de Carlos Reutemann del bloque K en el Senado a generado un efecto cascada, y ahora varios legisladores parecen querer alejarse del matrimonio presidencial a poco menos de ocho meses para las elecciones parlamentarias. Seguirían al santafesino, la rionegrina Bongiorno, y los salteños Romero y Escudero, mientras que algunos diputados también están pensando alejarse del PJ kirchnerista. Al gobierno se le está diesmando la tropa.

A esta sangría en el bloque oficialista, se le suma la interminable disputa con las entidades del campo. Hace instantes el gobierno convocó a la mesa de enlace a una reunión el próximo martes para negociar políticas hacia el sector. De todas maneras la mesa de enlace convocó a un paro y no comercializarán algunos productos hasta horas antes de la tan dilatada reunión. El panorama continúa siendo oscuro luego de tantas declaraciones cruzadas y jugarretas infantiles de ambos lados. Me refiero a las reuniones que mantenían en secreto un hombre de peso del gobierno, Julio De Vido, con el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, al que le pidieron confidencialidad incluso frente a sus colegas de las demás entidades del campo. Pero las reuniones se ventilaron mediante un diario oficialista (Página/12, más precisamente en un artículo de Horacio Verbitsky), y los dirigentes rurales despotricaron contra los que les pareció una jugada sucia del gobierno para generar disputas internas dentro de la mesa de enlace (compuesta además por la Federación Agraria, Coninagro y Confederaciones Rurales Argentinas).

Un capítulo más de la improductiva pelea entre un sector poderoso e intransigente de la economía argentina, y un gobierno enceguecido y rencoroso por la fallida resolución 125.



Además de tener a las "bases" del campo al pie del cañon para un paro o para diversas protestas y movilizaciones, industriales y comerciantes de alrededor de 30 localidades del interior de Córdoba y Santa Fé se manifestarán en las rutas el próximo 22 de febrero entregando volantes a los automovilistas para trasmitir su malestar con las políticas de este gobierno frente a la crisis internacional que ya está llegando al país.

Cuando digo esto no me apoyo en elucubraciones personales, sino que observo los números de la industria y me despiertan un cierto temor. En enero la actividad industrial se redujo en más de un 11% con respecto al año pasado, dato que deja claro que han pasado las épocas de bonanzas en las que Argentina crecía por encima de los 8 puntos.

Otro tema que debería despertar preocupación en la presidenta es el de la inseguridad. El asesinato del policía Aldo Garrido en San Isidro volvió a conmover a un barrio que estuvo siendo azotado por la delincuencia en estos últimos meses. La cobarde masacre ya produjo la renuncia del jefe de la policía bonaerense, Daniel Salcedo, que será reemplazado por Juan Carlos Paggi que habló de "atender necesidades urgentes", largo trabajo va a tener entonces el profesor en ciencias políticas, jurídicas y sociales.

Con este escenario, que el mismo presidente del PJ, Néstor Kirchner calificó como "el más difícil de los últimos 100 años", las presidenta con sus flamantes 56 años, tendrá que ser muy hábil y cuidadosa para maniobrar en este barco que se encuentra en medio de una tormenta.

Pero siempre me surge la duda de si estamos tan mal realmente o todo es una creación de los medios, que se han distanciado de los kirchner hace un tiempo (excepto aquellos diarios pagados por la publicidad oficial o por algún empresario afín al kirchnerismo).

Además de que los números no ayudan, la prensa se ha vuelto en contra de este gobierno al que se le hará muy difícil salir airoso en las elecciones de octubre. El espacio asignado a los bloques opositores y a las entidades del campo son cada vez mayores, mientras que el espectro gubernamental está siendo acotado por los medios de comunicación.

Un dato al margen para aquellos amantes de los números de la quiniela, el 56 es "La caída"; ojalá que estas erráticas maniobras del gobierno y estos conflictivos acontecimientos que se producen en nuestro país sólo sean tropezones.